
La semana pasada, violencia volvió a sacudir al fútbol posadeño. El partido entre Villa Cabello y Deportivo Misiones, correspondiente a una nueva fecha de la tercera división de la Liga Posadeña, terminó en una batalla campal dentro del campo de juego y dejó como saldo a un futbolista hospitalizado con traumatismo de cráneo tras recibir una patada en la cabeza cuando estaba en el suelo.
El jugador agredido fue Rodrigo Melgarejo, futbolista de Deportivo Misiones, quien habló sobre el dramático episodio que vivió luego de finalizado el encuentro disputado en la zona oeste de Posadas. Mientras continúa realizándose estudios médicos para evaluar su evolución, contó cómo fueron los momentos de tensión que derivaron en la agresión.
“Estoy bastante bien. Me estoy haciendo los estudios paso a paso porque fue muy fuerte en la cabeza, pero más que nada estoy bien”, expresó Rodrigo desde su casa, todavía recuperándose de las lesiones sufridas.
Según relató a Misiones Online en exclusiva, los incidentes comenzaron una vez finalizado el partido, cuando personas vinculadas al club rival ingresaron al campo de juego. Deportivo Misiones había logrado empatar el encuentro 1 a 1 en los minutos finales y, de acuerdo con el testimonio del jugador, fue en ese contexto cuando comenzó el caos.
“Finalizó el partido e ingresó gente de Villa Cabello. Empezaron a pegarnos de atrás. Nosotros tratábamos de separar porque tenemos chicos de 16 y 17 años. Nunca fue ir a pelear con el rival”, sostuvo.
Melgarejo aseguró que la situación se descontroló rápidamente entre empujones, golpes y corridas dentro del terreno de juego. Además, cuestionó la falta de seguridad durante el operativo.
“Para mí no hubo seguridad. La seguridad estaba con el árbitro y a nosotros nos dejaron prácticamente de lado”, afirmó.
El futbolista recordó además el momento exacto en el que fue agredido y explicó que primero recibió un golpe de puño que lo dejó inconsciente antes de la patada en la cabeza que agravó la situación.
“Por lo que se ve en el video, el ayudante de campo del director técnico de ellos me pega una piña de atrás. Ahí es cuando yo caigo y prácticamente esa piña me dejó noqueado. Cuando me quiero levantar, ligo otra patada”, relató.
Las imágenes del episodio comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y generaron indignación entre hinchas y dirigentes del fútbol local. En los videos se observan corridas, agresiones y jugadores intentando escapar de la pelea mientras el partido ya había terminado.
Más allá de las secuelas físicas, Rodrigo lamentó el mensaje que este tipo de situaciones deja dentro del deporte, especialmente para los más jóvenes que participan de las competencias locales.
“No da una imagen buena para el fútbol. Lastimosamente es así”, dijo con visible angustia durante la entrevista.
El jugador también remarcó que juega al fútbol por pasión y que, como muchos futbolistas amateurs, combina el deporte con el trabajo y la vida familiar.
“Yo tengo mi trabajo, tengo mi familia y juego por amor, porque me gusta el fútbol y siempre me gustó”, expresó.
Melgarejo contó además que proviene de una familia muy ligada al deporte. Su padre jugó en Atlético Posadas y él realizó inferiores en Guaraní Antonio Franco, llegando incluso a tener una oportunidad para continuar su carrera en Buenos Aires, aunque cuestiones económicas se lo impidieron.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido tanto a la Liga Posadeña como a quienes participan del fútbol amateur y barrial.
“El fútbol no es una guerra. Esto puede haber pasado de hoy y no sé si podía estar hablando con ustedes. Vos ves la patada y no tiene lógica. El fútbol es jugar al fútbol”, manifestó.
Fuente: MOL.


