La confesión de Lucas Romero tras el penal que reclamó todo Boca: "Me pega en la mano"

Fue un final polémico. Y del que se hablará por mucho tiempo. Porque fue la última jugada del partido, porque la pelota da claramente en la mano de Lucas Romero en el área de Cruzeiro y por lo que siguió después: un árbitro que ni siquiera fue llamado a revisarla, que marcó el final apurado para sacarse el problema de encima y que recibió el reclamo de todo Boca. Como si fuera poco, el volante argentino habló tras el 1-1 en la Bombonera sobre esa jugada en la que el Xeneize sintió que fue más que perjudicado.

“Me pega en la mano la última jugada del partido, pero fue totalmente casual. Yo tenía el brazo pegado al cuerpo, fue una jugada de rebote. En todo momento tenía tranquilidad, lo hablé con el juez desde el primer minuto. Le dije que fue casual. No dije que no fue mano. Y que lo chequearan, porque estaba tranquilo”, admitió el ex Vélez e Independiente.

El volante argentino habló sobre la jugada que Boca reclamó penal en el final.

Video: FOX Sports

La postura de Olé sobre esa acción: con Boca volcado totalmente buscando la victoria, apretando a Cruzeiro contra su arco, llegó un envío al área chica. Cabezazo del paraguayo Ángel Romero y una pelota qu e derivó en el brazo izquierdo del Perro Romero, volante argentino del equipo brasileño, que terminó despejando. El árbitro Valenzuela dejó seguir y el VAR no llamó. Así, terminó el partido con un Xeneize súper caliente. Algo llamativo que el VAR no revisara en este caso con los antecedentes previos del partido ( el gol de Cruzeiro, la expulsión en el visitante y el gol anulado a Merentiel). Ameritaba al menos una mirada.

Es clave para interpretar por qué Valenzuela no cobró penal la posición del brazo de Romero: es natural al movimiento que estaba haciendo a la postura de su cuerpo en ese momento. Si consideráramos que la posición no es natural o que el jugador hizo algún movimiento reflejo para frenar la pelota y sacarla, ahí la mano sí pasaría a ser sancionable. Lo raro es que el equipo VAR, después de haber llamados por otras dos situaciones de manos anteriores, en este caso no lo hizo y el juez terminó el partido, inmediatamente. En otro partido, puede pasar que una mano como esta sea cobrada penal por una interpretación.

La supuesta mano de Delgado y el gol anulado a Merentiel

Luego, Romero también se refirió a la otra jugada controversial del partido. El 2-1 que le anularon a Boca. “No quiero entrar en la polémica y todo, pero yo te digo lo que analizo dentro de la cancha. En el momento que Boca hace el segundo gol lo primero que hago es reclamarle al referí que le pegó en la mano, porque Delgado abre el brazo. Él tenía el brazo abierto. Y también le hace una falta a nuestro central por atrás y lo empuja. Entonces fueron dos faltas que él podía cobrar en la jugada específica del gol”, sostuvo en declaraciones a ESPN.

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Si le reclamé fue porque Delgado tenía el brazo abierto, al contrario de lo que pasó conmigo, que yo tenía el brazo pegado al cuerpo”, marcó Romero la diferencia que a su criterio tuvieron las dos manos más polémicas. Una la que anuló el gol de Merentiel por esa supuesta falta del volante y la otra por el penal que, de mínima, debió ser revisado.

La postura de Olé ante esta acción: Antes de la definición de Miguel Merentiel para lo que era el 2-1, Milton Delgado le había ganado a Jonathan Jesus una pelota aérea. Sin embargo, el VAR llamó a Valenzuela por una mano muy díficil de ver de Delgado. La revisaron desde diferentes ángulos y terminó cobrando mano del pibe de Boca.

Olé, en este caso, al observarla no encontró realmente una acción que ameritara la anulación. Por tal motivo, el gol estuvo mal anulado. No se vio ninguna imagen clara en que Delgado tocara la pelota con la mano y tampoco que estuviera en una posición antinatural ese brazo: en esta jugada, no cabe la chance de mano de inmediatez, que es cuando un jugador toca la pelota con la mano antes de convertir él mismo, voluntaria o involuntariamente. El árbitro, sin embargo, esta vez le hizo caso al VAR y cambió su decisión: pasó del 2-1 de Boca a dejar todo 1-1.

Claramente Boca tuvo un juez que resolvió jugadas clave en contra de Boca. En el gol del Cruzeiro, el VAR lo llamó para anular el gol de Cruzeiro y no le hizo caso; luego, en el 2-1 de Merentiel, le hizo caso y cobró mano de Delgado. Y al final, el VAR no lo llamó… Y cerró el telón.

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