La sorprendente salida de Ariel Holan a fines del 2025, después de haber dejado a Rosario Central en el primer puesto de la tabla anual, y la posterior llegada de Jorge Almirón al club se dio por un factor particular: la poca efectividad del campeón de liga en los duelos directos.
Y si bien el Canalla siguió mostrando muy buenos momentos de fútbol, que en este semestre se trasladaron también al ámbito continental por estar jugando la Copa Libertadores, esta tónica se mantuvo durante la primera parte del corriente 2026 con el ex Boca al mando y volvió a desnudar la falencia del equipo para imponerse en los mata-mata.
El primer cachetazo del semestre llegó en cancha de River. Si bien el equipo de Almirón ya había tenido algunos traspiés en el Apertura -cayó en el debut con Belgrano, con Talleres, con Independiente Rivadavia y con Huracán-, el golpazo más importante del semestre se lo dio en Núñez.
Después de un buen comienzo en los playoffs, donde sacó a los dos de Avellaneda en octavos -a Independiente- y en cuartos -a Racing-, lo que hizo parecer que el equipo había superado esta traba mental en los duelos directos, la salida del Gigante de Arroyito, donde el Canalla ganó estos dos duelos, volvió a traer una eliminación.
En las semis, el equipo rosarino viajó al Monumental para visitar a un River que terminaría siendo el subcampeón del Apertura. En el chico, a los de Almirón se los vio desconocidos: resignaron la posesión de la pelota, tuvieron pocas chances claras y Di María, su figura, no brilló en un Liberti que le hizo sentir el peso.
La partida en semis del torneo no generaron incomodidad por el hecho de la eliminación, sino que el enojo de los hinchas se centró por completo en el planteo del DT, quien usó a pocos delanteros (Di María y Copetti) y que puso a Alejo Véliz faltando diez minutos para el final y a Jaminton Campaz a 20′ del cierre del partido.
A las semanas, las malas volvieron a golpear la puerta de Central. A pesar de la goleada en Arroyito por 4 a 0 frente a UCV en la quinta fecha de la Copa, la última jornada del certamen internacional trajo otra mala para Di María y compañía. Mano a mano con Independiente del Valle en Ecuador, el Canalla cayó por 1 a 0 y perdió el primer puesto del grupo que tanto le había costado conseguir.
Este fuerte golpe tomó mayor relevancia a los dos días, cuando en el sorteo de los octavos a Central le tocó Corinthians, serie que tendrá que definir en Brasil, y a Independiente del Valle le salió Deportes Tolima de Colombia.
Para cerrar un semestre que no queda categorizado como malo pero que sí fue de menos a más para el equipo, Central terminó esta primera parte del año siendo goleado por Estudiantes en la Copa Argentina. Por esas cosas de la vida, el equipo que lo sacó del Clausura 2025 le ganó 3 a 0 en los 16avos de la copa local, para darle así un nuevo cachetazo en lo que fue un semestre gris.


