Ya se jugaba el tiempo de descuento y los nervios no solo dominaban a los jugadores de Estudiantes, también a los hinchas, que venían que el Pincha se quedaba afuera de la Libertadores porque el bravo DIM había aguantado. Pero el León, herido, fue y fue. Y como un recuerdo de la vieja escuela del club, tras un córner con tres cabezazos llegó la jugada que rompió la resistencia cafetera, por un testazo de Mikel Amondarain cerca de la raya de fondo. Pero con una angustia extendida porque el juez asistente Eduardo Cardozo levantó la bandera y señaló offside…
El grito contenido fue de una bronca enorme. Pero había que revisar. Y el trazado de líneas demostró que Luis Escorcia, quien se había resbalado, había habilitado con un pie extendido a Amondarian. El aviso del VAR al juez central, el paraguayo paraguayo Juan Benítez, desató una euforia descomunal. Abrazos, llantos. Después hubo que esperar seis minutos más hasta el final del partido. Pero la realidad fue que el equipo de Alexander Medina, que no había jugado bien, consiguió el objetivo de la clasificación, como segundo de Flamengo, a los octavos de final.
Mirá el gol de Estudiantes
El árbitro convalido el tanto de Amondarain ante DIM a instancias del VAR.
La asistencia de cabeza a Amondarain la dio Castro, quien había ingresado cuatro minutos antes.






