Lux; Ferrari, Cáceres, Tula, Domínguez; Santana, Ahumada, Zapata; Patiño; Montenegro y Abán. Suplentes: Olave, Gerlo, Cristian Álvarez, Mareque, René Lima, Pusineri y Toja. El 16 de marzo de 2006, por la fase de grupos de la Libertadores, River se presentó en el Monumental para recibir a un humilde Paulista de Jundiaí.
El equipo de Daniel Passarella, con apellidos históricos en Núñez que se mezclan con otros pocos recordados en la actualidad, se impuso por 4-1 (Montenegro x2, Santana y Abán) y Vagner Mancini sufrió esa goleada desde el banco de suplentes visitante. Sí, el mismo entrenador que dos décadas después dirige a Bragantino y que se reencontrará con un Millonario que también le trae buenos recuerdos.
A pesar de que en aquella edición de la Copa terminó en el último puesto del grupo 8 con seis puntos (por debajo de El Nacional de Ecuador por diferencia de gol), el equipo que hoy juega en el Campeonato Paulista Serie A4, Cuarta División del fútbol estatal de San Pablo, tuvo el premio consuelo de ganarle a River en el estadio Doutor Jayme Pinheiro de Ulhôa Cintra.
Fue un 2-1 histórico para la institución fundada el 17 de mayo de 1909 y que significa también uno de los resultados más destacados en el CV de Mancini, guardado en el mismo folio que la final de la Copa Brasil que ganó en 2005 tras superar a Fluminense.
Ex volante central retirado en 2005, con una larga trayectoria en el fútbol brasileño, donde llegó a jugar en Gremio y en el propio Bragantino, y dos pasos fugaces por Qatar y Japón, los 39 partidos que dirigió en el Paulista marcaron el inicio de su carrera como entrenador.
Gremio, Vitória, Santos, Vasco da Gama, Guarani, Cruzeiro, Sport Recife, Náutico, Athletico Paranaense, Botafogo, San Pablo (interino), Atlético Mineiro, Atlético Goianiense, Corinthians, América Mineiro y Ceará forman parte de otros ciclos con el buzo, clubes que reflejan la experiencia de un DT de 49 años que en lo que va de la temporada ganó 10 encuentros, empató siete y perdió ocho al frente del equipo de la bebida energizante, que suma tres puntos en la Copa Sudamericana.
Un recuerdo especial
Además, Mancini fue protagonista de un período particular porque lo eligieron para ser el reemplazante del técnico Caio Júnior, una de las 71 víctimas de la tragedia aérea de Chapecoense en noviembre de 2016. Si bien llegó para comenzar la reconstrucción del club del estado de Santa Catarina, a mediados de 2017 fue despedido por malos resultados.



