Es un superclásico, siempre. En el deporte que sea, en la categoría que sea y en el contexto que sea. Boca y River tienen la rivalidad tan a flor de piel que cada vez que se ven las caras, la posibilidad de gozar y sufrir brota naturalmente.
Esta vez, el futsal fue tan solo la excusa para que el gimnasio Benito Quinquela Martín de Casa Amarilla sea sede de un delirio xeneize por la goleada conseguida en el partido de 32avos de final de la Copa Argentina, un partido eliminatorio que dejó a los locales festejando en la cara de su eterno oponente.
Video: LPF Play
Fue 5-2, un resultado inapelable incluso en cancha chica. Cinco siempre es sinónimo de goleada, y Boca lo justificó casi desde el principio, con un tanto a los 6′ de Ezequiel Ramírez pescando un rebote. Cerca del final de esa primera etapa, llegó el segundo, de Diego Fernández de cabeza.
Enseguida el tercero de Facundo Russo, aprovechando la valla libre que dejó el Millonario por optar jugar ese tramo con arquero jugador, la regla que permite sumar un jugador (que deja la valla libre) en posición de ataque, conservando la chance de volver y tomar la pelota con su mano.
Partido liquidado
El segundo tiempo, como si el tiempo en el futsal no fuera eterno, pareció estar de más. Boca siempre ejerció su superioridad, en el trámite y en el marcador. Ramírez volvió a mojar para poner el 4-0 y cuando River se animó a soñar tras un descuento tímido, llegó el golpe letal, un gol de arco a arco de Tobías Arce, el arquero xeneize, para poner el 5-1 que después decoró otro descuento sobre el pitazo final.
Tenemos un arquero…
“Mientras que sea para ayudar al equipo sirve. Venimos laburando increíble y se nota en la cancha. Es para la gente. El superclásico lo tomamos como un partido más, no importa el rival. Nosotros tenemos nuestro ADN y vamos siempre para adelante”, contó el arquero goleador tras la victoria.
Lo que viene para un Boca ganador
En el camino puntual de la competencia, el Xeneize (que defiende el título) avanzó a la próxima fase, donde se medirá con Franja de Oro. Para seguir intentando dominar la disciplina, que lo tiene también peleando el título aún teniendo cuatro partidos menos que algunos rivales por lo que fue su reciente participación en la Copa Libertadores en la que terminó tercero.
Aunque esta vez, le tocó jugar uno de esos partidos que configuran un campeonato aparte. Un clásico, el clásico. Que como sucedió muy seguido en este 2026, otra vez fue para Boca, cuya gente lo festejó con las mismas canciones que suenan en la Bombonera.

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