La ruta vuelve a convertirse en un examen para San Lorenzo de Monte Caseros. Con el bolso cargado de ilusión y el desgaste inevitable de cientos de kilómetros encima, el “Pitogüé” emprendió viaje hacia Misiones para afrontar una de las giras más complejas de toda la temporada en la Liga Federal de Básquet.
No será una excursión más. En Posadas lo esperan dos compromisos de máxima exigencia y, especialmente, un partido que puede empezar a definir el tablero de arriba en la Conferencia NEA. Porque después del duelo de este domingo a las 21.30 ante Tokio, en el estadio «Jorge R. Yamaguchi», San Lorenzo tendrá enfrente a Bartolomé Mitre, en un cruce directo entre dos equipos que pelean mano a mano por la punta de la zona, el cual se jugará mañana lunes.


La delegación correntina sale con la responsabilidad que implica representar a Monte Caseros en una competencia nacional y con el impulso anímico que dejó la victoria conseguida días atrás frente a Córdoba en Corrientes Capital. Ese triunfo fortaleció la confianza de un equipo que necesita recuperar la dinámica y efectividad de la primera parte de la fase regular.
Pero la parada en Posadas aparece como un desafío superior. La capital misionera se transformó en una plaza históricamente difícil para cualquier visitante y más aún en esta etapa del campeonato, donde cada juego empieza a valer doble pensando en los cruces de playoffs.
El domingo, el primer obstáculo será Tokio, un rival siempre incómodo en su casa y con experiencia en este tipo de definiciones. Sin demasiado margen para descansar, el lunes llegará el plato fuerte: el choque frente a Mitre, uno de los equipos más sólidos de la conferencia y dueño de una localía pesada.


El encuentro entre el auriazul posadeño y el elenco correntino asoma como mucho más que un simple partido de fase regular. Será un mano a mano entre candidatos, con aroma a playoffs y con la cima de la Conferencia NEA en juego. Mitre llega consolidado como protagonista, mientras que San Lorenzo busca ratificar que su gran campaña no es casualidad.
En Monte Caseros saben que la gira puede marcar un punto de inflexión. Ganar afuera, sostener el nivel y responder en escenarios hostiles son señales que terminan construyendo equipos con aspiraciones reales. Por eso, más allá de los resultados, el Pitogüé intentará demostrar personalidad en una de las salidas más riesgosas del calendario. La ruta ya empezó. Y en Posadas lo espera una prueba de carácter.
Fuente: Guillermo Koster, Quinto Cuarto NEA.


