
El equipo obereño visitará este jueves a Boca, desde las 22.10, con la obligación de ganar para estirar la serie de cuartos de final de la Liga Nacional de básquet a un cuarto juego.
La llave se encuentra 2-0 a favor del Xeneize, luego de los cotejos disputados en Misiones. El encuentro será transmitido por TyC Sports.
OTC no pudo aguantar la embestida del actual campeón de América que para estos playoffs de Liga decidió mirar de lleno a la competencia doméstica.
El Celeste llegó a la serie con ventaja deportiva, lo que dilapidó en los primeros dos partidos jugados en Oberá. El sábado cayó por un ajustado 70 a 66, pero el lunes perdió por un contundente 102 a 80.
En apenas 48 horas, el elenco que dirige Fabio Demti evidenció dos caras opuestas, aunque en el balance general, está claro que el Xeneize fue más. No por nada el elenco conducido por Nicolás Casalánguida es el bicampeón de la Liga.
Nombre por nombre, tiene más jerarquía que OTC, aunque en la fase regular el representante misionero le ganó los dos partidos. Y ganó porque sabía a qué jugaba, siempre priorizando lo colectivo por sobre las individualidades.
Pero en el inicio de los cuartos se mostró como un equipo ansioso y apurado, tal vez afectado por los 20 días sin competencia oficial, mientras que el rival llegó en ritmo porque disputó la reclasificación ante San Martín de Corrientes.
Pero más allá de lo técnico y táctico, tras el segundo juego, el coach Fabio Demti hizo hincapié en la necesidad de mejorar en el aspecto anímico.
“Siento que en la segunda mitad el equipo no compitió. Uno se puede ver superado por un rival, pero ocurre que no tuvimos respuesta anímica y eso es lo que más lamento. En ninguna cancha podés jugar así, pero menos en tu cancha y en un playoff”, remarcó.
Sin medias tintas, el DT lamentó: “Nos despedimos con una imagen muy mala. Por eso es nuestra obligación ir a Buenos Aires, reaccionar rápido y jugar como jugamos toda la temporada. Si volvemos a ser ese equipo y volvemos a jugar, todavía tenemos chance. Hoy realmente fue muy malo y como responsable del equipo, soy responsable de lo que pasó”.
En la autocrítica, el entrenador Celeste consideró que “debemos reaccionar sí o sí, es nuestra obligación. En toda la temporada no nos pasó lo que nos pasó hoy, y más allá de la ansiedad y de la ilusión, puede ser que haya un poco de frustración cuando el rival te supera; pero nunca podemos dejar de luchar. Me parece que abandonamos la lucha y eso está muy mal”.
Pensando en el partido de mañana, en la Bombonerita, subrayó que el equipo no puede relegar la entrega.
“Primero luchar, porque también es una manera de competir. A veces, cuando tenés un poco menos armas que el rival, podés emparejar con energía, con lucha y temperamento. Creo que en el primer partido lo hicimos y tuvimos chances de ganar, pero hoy lo hicimos sólo en la primera mitad”, reconoció.
Fuente: El Territorio.


