En un clima tormentoso por la eliminación inesperada en la Copa Argentina y la bomba que lanzó Juanfer Quintero desde Miami al asegurar que aún no regresó porque no es prioridad para Eduardo Coudet, el entrenador recibió dos buenas noticias. Este jueves por la tarde, en la penúltima práctica de River antes de recibir a Barracas Central, sumó al refuerzo más esperado y a uno que lo vale como tal. Porque Nicolás Otamendi tuvo su día en el Camp como jugador Millonario a pocas horas de haber jugado la final del Mundo, mientras que Gonzalo Montiel también se reincorporó. Dos presencias, sobre todo la del zaguero, que son una inyección de calma en un contexto complejo.
Mientras que Cachete fue el primero en llegar al predio junto a Lucas Martínez Quarta, con esa ansiedad de estar y ayudar al Millonario siendo uno de los líderes del vestuario, Ota empezó a sentir lo que es el mundo River desde que tomó la salida de la Autopista Ezeiza-Cañuelas para agarrar la avenida Jorge Newbery y entrar al predio. Allí, un grupo de hinchas fueron los primeros en darle la bienvenida al club y agradecerle por su llegada. Un gesto que el defensor reconoció al frenar y bajar la ventanilla para sacarse selfies y firmar sus primeros autógrafos.


