Los New York Knicks sellaron este lunes una barrida por 4-0 a los Cleveland Cavaliers con una paliza por 130-93 con la que se proclamaron campeones del Este por primera vez desde 1999 y se clasificaron a las Finales de la NBA en busca de su primer anillo desde 1973.
Esta será la tercera aparición de los Knicks en las Finales desde que ganaron su último título en 1973. Perdieron en siete partidos ante Houston en 1994 y en cinco ante San Antonio en 1999. Las leyendas de los Knicks Walt ‘Clyde’ Frazier y Patrick Ewing entregaron el Trofeo Bob Cousy a los Knicks en la cancha.
Los Knicks esperan ahora a su rival por el título, que saldrá del duelo entre los Oklahoma City y los San Antonio, en unas finales del Oeste de enorme desgaste con la serie igualada 2-2. Los Thunder y los Spurs disputarán su quinto juego este martes desde las 21.30, hora argentina. El campeón del Oeste, sea el que sea, tendrá la ventaja de local cuando comiencen las Finales el 3 de junio, debido a un mejor récord en la temporada regular.
Los Knicks llegan a las Finales tras unos Playoffs casi perfectos con 12 victorias y solo dos derrotas, ambas en primera ronda ante los Atlanta Hawks. Ya hace más de un mes que perdieron su último partido y encadenan desde entonces 11 triunfos consecutivos. Tras el 4-2 a los Hawks, los Knicks han barrido a los Philadelphia 76ers y a los Cavaliers. Salvo una, todas las victorias de los Knicks han sido por dobles dígitos, con un margen promedio de triunfo de 23,7 puntos.
El único asterisco para los NYK es que, pese a acabar terceros en la temporada regular, solo se han medido a rivales con peor balance, siempre con el factor cancha a favor. Ante Thunder o Spurs tendrán por delante a un rival con mejor registro.
Campeones del Este después de 27 años
Los Knicks humillaron este lunes a los Cavaliers para mandarlos de vacaciones, de la misma forma que a los Hawks y los 76ers: con una paliza y con un estadio rival repleto de seguidores neoyorquinos, incluido el séquito de famosos encabezado por Spike Lee y Timothée Chalamet.
Los Cavs solo aguantaron medio cuarto. Un parcial de 20-0 entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo puso a los New York Knicks con una ventaja de 50-26. Cuando los Cavaliers se acercaron a solo 16 puntos después del descanso, los Knicks respondieron con otro parcial de 12-0 para cerrar la puerta a cualquier intento de remontada. Y en el último cuarto, ya sin que los Cavaliers tuvieran nada que hacer, firmaron un nuevo parcial de 12-0 con el que se pusieron 117-76, poco antes de alcanzar su máxima ventaja de +45. Paliza.
Karl-Anthony Towns terminó con 19 puntos y 14 rebote s, OG Anunoby sumó 17 puntos, Landry Shamet 16 y Jalen Brunson y Mikal Bridges 15 cada uno. Para los Cavaliers, Donovan Mitchell terminó con 31 puntos, pero los 15 puntos de Evan Mobley y los 12 de James Harden -que llegó a Cleveland con el único objetivo de competir este año por el anillo- no fueron suficientes para resistir el vendaval.
Fue una serie que los Cavaliers perdieron en el primer partido en el Madison Square Garden, cuando dilapidaron 22 puntos en el último cuarto. A partir de ahí, todo fue una agonía. Los Cavs regresaban a unas finales del Este por primera vez desde la salida de LeBron James rumbo a Los Ángeles en 2018, tras superar en siete partidos a los Toronto Raptors y los Detroit Pistons, pero la energía se les apagó en el Garden.




