Siempre en los clásicos, el eje central entre los dos equipos gira en torno a las diferencias entre sí. Los colores, las idiosincrasias y hasta la forma de percibir el fútbol. Independiente Rivadavia y Gimnasia de Mendoza no son la excepción, claro, pero en esta edición del derbi mendocino -y qué edición- hay un punto que une.
Dos entrenadores de la misma escuela
El mismo no se encontrará dentro del campo de juego del Bautista Gargantini, sino al borde de la línea de cal. Alfredo Berti y Darío Franco, entrenadores de la Lepra y el Lobo respectivamente, surgieron futbolísticamente en Newell’s. Ambos se desempeñaron en la mitad de la cancha y los dos fueron dirigidos por quien los haría seguir los lineamientos de su escuela: Marcelo Bielsa.
Si bien no compartieron plantel por un año de diferencia (Franco debutó en 1988 y se marchó al Real Zaragoza en 1991, mientras que Berti tuvo su estreno en el 92′), la filosofía del Loco los marcó de lleno en su estadía en el Rojinegro. “Es un Fórmula 1” y “un adelantado” marcaron hace no mucho los mini locos.
La expectativa es grande en la ciudad, que está paralizada el agregado de que el clásico número 264 será en la Primera División, después de 44 años de enfrentamientos en diversas categorías del fútbol argentino. En el Nacional 1982, compartieron la Zona A y el récord en esa temporada quedó a favor del CSIR: empate 2-2 y victoria 2-0, ambos choques en el Malvinas Argentinas.
El respeto y último choque entre Berti y Franco
También existe un gran respeto entre los técnicos. “Es un grandísimo entrenador, hizo historia en Mendoza y lo iré a saludar”, declaró Franco tras el triunfo 1-0 ante Lanús la fecha pasada. A su vez, el último antecedente entre sí añade mayor tinte al partido: Berti en su actual club y Darío en Almirante Brown, en la final del ascenso a la Liga Profesional en 2023. Esa noche en el Kempes, los del Pelado se impusieron por 2-0.
Mendoza está más Loca que nunca. El gran presente de Independiente Rivadavia y la levantada que viene logrando Gimnasia desde que Franco asumió (dos triunfos y un empate), todo queda a un lado porque, como se dice cotidianamente, los clásicos son partidos aparte.




