La noche que hasta LeBron dejó de ser infalible: el fin de dos rachas históricas

Los Angeles Lakers cayeron 99-93 ante Houston Rockets en el Crypto.com Arena (anteriormente conocido como Staples Center) y rompieron dos rachas históricas que parecían intocables. Los oro y púrpura llegaban al Juego 5 con una estadística demoledora: 40-1 en su historia cuando lideraban una serie de playoffs 3-1. Una garantía casi absoluta de clasificación.

Del otro lado, LeBron James traía lo suyo: 16 victorias consecutivas en partidos de cierre como local, la mejor racha de la historia en esa categoría. Dos marcas construidas durante décadas. Pero todo ciclo tiene un principio y un fin. Y estas dos cayeron la misma noche.

El partido que rompió todo

El 99-93 a favor de Houston Rockets en el Crypto.com Arena no solo extendió la serie, también cambió la narrativa. Los angelinos no estuvieron finos en defensa y nunca lograron contrarrestar la ofensiva de su rival, quienes constantemente lastimaban desde la línea de tres. La vuelta de Austin Reaves fue una de las grandes noticias de la noche: el nacido en Arkansas respondió con 22 puntos, siendo uno de los ejes en ofensiva y sosteniendo al equipo en momentos donde faltaba (y faltó) fluidez.

Reaves lideró la mayoría de las posesiones de Lakers (Foto: REUTERS).

Sin embargo, del otro lado hubo respuestas colectivas. Alperen Sengun volvió a ser el guía del juego de Houston, no solo anotando sino también generando para sus compañeros, leyendo cada ayuda defensiva y encontrando tiros abiertos. A su alrededor, Jabari Smith Jr. y Tari Eason aportaron 40 unidades entre ambos; alrededor del 50% de efectividad en tiros de larga distancia.

Jabari Smith Jr. junto a LeBron (Foto: AP).Jabari Smith Jr. junto a LeBron (Foto: AP).

En los Lakers, como siempre, todas las miradas estuvieron sobre James. El Rey hizo su parte: máximo anotador del partido (25), liderazgo y control en varios pasajes. Pero en el cierre, cuando el encuentro pedía una ejecución perfecta, no alcanzó. Houston ajustó, bajó la persiana en condición de visita y forzó un Juego 6.

No era para siempre

Más allá del desarrollo del partido, el verdadero impacto no estuvo únicamente en el resultado, sino en lo que representó. La derrota significó el fin de dos rachas que parecían inquebrantables: los Lakers dejaron de ser prácticamente invencibles cuando lideraban una serie 3-1, y LeBron perdió un partido de cierre como local por primera vez en más de una década.

Para dimensionar el golpe, hay que retroceder en el tiempo. Hasta esta caída, el último antecedente de una situación similar se remontaba a 2008, cuando sus Cleveland Cavaliers no lograron cerrar una serie ante los Washington Wizards. Desde entonces, cada vez que LeBron tuvo la oportunidad de definir una serie en casa, respondió con una victoria. Fueron 16 intentos y 16 triunfos, una perfección absoluta que se sostuvo durante años y atravesó distintas etapas de su carrera.

La racha perfecta de LeBron llegó a su fin (Foto: REUTERS).La racha perfecta de LeBron llegó a su fin (Foto: REUTERS).

No se trató solo de un tropiezo en la serie, sino de un quiebre simbólico. Durante años, esos números habían funcionado como una garantía implícita, una especie de respaldo histórico que inclinaba la balanza antes de que la pelota entrara en juego. Esta vez, nada de eso alcanzó.

El peligro que acecha a Lakers

La derrota abre un escenario que hasta hace horas parecía imposible. Los Angeles pasaron de tener la serie bajo control a convivir con una presión completamente distinta, donde cada partido deja de ser una oportunidad y pasa a ser una obligación. El peligro no es solo estadístico, es mental.

Porque si los Lakers no reaccionan a tiempo, no solo quedarán eliminados: podrían convertirse en el primer equipo en desperdiciar una ventaja de 3-0 en Playoffs. Y en ese punto, ya no se trata de ganar una serie, sino de evitar quedar marcados para siempre.

El resumen del partido

Relacionados

Últimos artículos