Boca hizo descansar el viernes a buena parte de sus titulares pensando en San Pablo. El objetivo está claro: llegar con el equipo A lo más fresco posible al Morumbí, donde este martes deberá defender el 1-0 conseguido en la Bombonera para meterse en las semifinales de la Copa Sudamericana. Leandro Paredes encabezará ese regreso de figuras, aunque Rodolfo Arruabarrena todavía tiene una decisión importante que tomar en el 11.
La duda se puede plantear en la defensa y, concretamente, en quién acompañará a Lautaro Di Lollo como segundo marcador central: Facundo Herrera o Marco Pellegrino. Hoy Jagger parece correr con ventaja. El juvenil descansó ante Central Córdoba mientras que el ex Huracán fue titular, una señal importante pensando en Brasil. Además, el juevnil viene de jugar los 90’ en la ida ante San Pablo y respondió con otra actuación convincente.
Su aparición fue impactante: apenas lleva seis partidos en Primera y una de las características que más sorprendió desde su debut fue justamente su personalidad para jugar como si tuviera mucho más recorrido en su carrera.
Experiencia contra juventud en una parada brava
Sin embargo, ahora aparece un factor que el Vasco deberá poner en la balanza: el contexto. Será el Morumbí, una revancha de cuartos de final y un partido de máxima tensión, con Boca defendiendo una ventaja mínima y muchísimo en juego. Y ahí la mayor experiencia de Pellegrino podría pesar para el entrenador.
No significa que Herrera no esté preparado -ya lo demostró incluso ante San Pablo-, sino que el DT deberá elegir entre el enorme presente del pibe que irrumpió y deslumbró o el recorrido de un Pellegrino que volvió a sumar rodaje después de recuperarse de su lesión.
Las alternativas en el mediocampo
El mediocampo, la otra decisión. Hay tres nombres casi asegurados: Santiago Ascacibar, Paredes y Alan Velasco. Y todo indica que Milton Delgado completará la zona. El volante ya está recuperado de la distensión y listo para volver después de no jugar desde el 28/8 ante Lanús. Arruabarrena había decidido preservarlo con la intención de tenerlo disponible justamente para la revancha en Brasil. Sin embargo, habrá que ver si decide ponerlo desde el inicio tras su inactividad.
Sobre todo porque Tomás Belmonte aprovechó muy bien su ausencia. Se metió en el equipo, convirtió y, fundamentalmente, cumplió con las funciones que le pidió el entrenador durante esta seguidilla.
Herrera o Pellegrino. Delgado o Belmonte. Son decisiones, decía Miguel. Ahora le toca al Vasco.

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