La tarde gris en Santa Inés fue testigo de uno de los momentos más duros en la historia reciente de Crucero. El Colectivero recibió a Boca Unidos por la 6ª fecha de la Reválida B del Torneo Federal A con la necesidad de ganar para sostener sus últimas chances de permanencia. Sin embargo, sufrió una dura derrota por 4-1 que decretó su descenso al torneo Regional Federal Amateur, tres fechas antes de finalizar la competencia.
El comienzo había sido esperanzador para el equipo misionero. Con un grupo de hinchas que se acercó a pesar del frío y con un plantel conformado mayoritariamente por juveniles tras las bajas del plantel principal, Crucero salió a jugar con entusiasmo. Ese ímpetu se tradujo en gol a los 30’, cuando Nicolás Golomba aprovechó una gran maniobra individual de Ernesto ‘Pinti’ Álvarez por la banda izquierda y puso en ventaja al local.
El tanto inicial parecía un envión para los de Santa Inés, pero rápidamente la historia se torció. A los 11’, Pablo Cuevas igualó con un preciso tiro libre que se coló en el ángulo ante la mirada de Kevin Semeniuk. Ese empate golpeó fuerte a los misioneros, que comenzaron a perder protagonismo.
Boca Unidos se adueñó de la pelota y a los 24’ sorprendió con un gol olímpico de Ángel Piz, en una acción en la que el arquero local tuvo responsabilidad.
El golpe anímico fue duro y, cuando Crucero todavía buscaba reaccionar, el visitante volvió a lastimar. A los 36’, Ignacio Colombini culminó una jugada colectiva con un remate certero para establecer el 3-1 parcial. Así, en apenas media hora, el partido cambió por completo, de un arranque auspicioso a un panorama cuesta arriba del que ya no pudo salir.


En la segunda mitad, los dirigidos por Adrian Álvarez sufrieron además la baja de su principal referente ofensivo. El Pinti Álvarez dejó la cancha con una molestia física y fue reemplazado por el juvenil Hugo Aguirre, uno de los valores que se afianzaron en esta etapa. Sin embargo, la inexperiencia del plantel y el peso de la situación fueron demasiado.
Boca Unidos administró la ventaja, manejó el ritmo del juego y dejó sin respuestas a un rival que se fue apagando.
El golpe de gracia llegó a los 42’, cuando Maximiliano Osurak definió con tranquilidad un mano a mano para sellar el 4-1 definitivo. El silencio en las tribunas del Andrés Guacurarí fue el reflejo del momento, el descenso estaba consumado.
Tras el partido, el jugador Carlos Duarte expresó la sensación de un plantel golpeado.
“Da mucha impotencia que un club tan grande, con una infraestructura importante, pase por esta situación y descienda. Le pusimos el pecho a lo que ya se estaba cantando desde hace rato”, señaló.
Con esta derrota, Crucero cierra una campaña para el olvido, marcada por la irregularidad, la salida de jugadores de experiencia y la necesidad de recurrir a sus divisiones formativas.
El desafío ahora será iniciar un nuevo proceso en el torneo Regional Federal Amateur, con el objetivo de reconstruirse desde abajo y volver a soñar con regresar a la tercera categoría del fútbol argentino.
Fuente: El Territorio.


