En una conferencia repleta de declaraciones autocríticas y de sensaciones negativas, Eduardo Coudet elevó su semblante al transmitir una buena noticia que no tuvo nada que ver con el partido ante Atlético Tucumán que significó la segunda derrora del River del Chacho en el Monumental. “Vamos a recuperar a toda la gente. Tenemos dificultades, sin dudas. Sufrimos las dos bajas y nos ha costado reemplazar a dos jugadores de mucha experiencia”, dijo en el entrenador como preludio de la buena noticia que quería comunicar.
“Mañana (por este lunes) arranca (Sebastián) Driussi, arranca Fausto Vera. Así que vamos a llegar bien a los playoffs”, confirmó Coudet sobre el esperado regreso al equipo del goleador y del volante que mejor que se ha complementado con Aníbal Moreno en la zona de contención del equipo.
Fausto Vera fue el primer refuerzo de River en el último mercado de pases y jugó 1.162 minutos, repartidos en 12 partidos, antes del esguince grado 2 del ligamento colateral medial de la rodilla derecha que sufrió ante Carabobo por Copa Sudamericana en la semana previa al superclásico: el mismo día que se desgarró Juanfer Quintero, que volvió contra Atlético Tucumán. En ese puesto de Vera, Coudet primero probó con el pibe Juan Cruz Meza en el Súper, luego con Giuliano Galoppo (el que mejor rindió) y este domingo frente al Decano, con el regreso de Maxi Meza. Y ninguna de estas alternativas le dio resultado al deté como socio de Aníbal Moreno, por lo que el regreso del ex Argentinos, Corinthians y Atlético Mineiro al 11 del Chacho es una fija.
De esta manera, a pesar de que el deté de River aclaró que el partido más importante que tiene por delante el equipo es el de octavos de final del Apertura, porque “es decisivo, lo más probable es que Vera sume minutos el jueves en la visita ante Carabobo en Venezuela para llegar con mejor ritmo de competencia al domingo.
Driussi, un caso más sensible
El 9 de River es el goleador del equipo en 2026 pero, a la vez, el futbolista que más lesiones padeció en el último año. De hecho, el desgarro de grado 2 en el bíceps femoral derecho que sufrió en los primeros minutos frente a Boca fue la quinta lesión muscular de Driussi desde su regreso a Núñez y cuatro fueron en el isquiotibial de su pierna izquierda: desgarros en febrero del 2026, marzo y septiembre del 2025 (en la ida de los cuartos de la Libertadores vs. Palmeiras) y una distensión a fines de octubre. Y a esto de le suma la grave lesión que tuvo el Gordo en el tobillo en el Mundial de Clubes.
Estos antecedentes generan que, si bien el centrodelantero de 30 años se empezará a mover a la par del grupo en el entrenamiento de este lunes, el cuerpo técnico de Coudet actúe con mayor precaución que con Vera para el retorno de Driussi a la competencia. Entonces, el Gordo recién reaparecería en el 11 de River el domingo en el duelo de octavos del Apertura, más allá de que existe la posibilidad de que pueda jugar un ratito en Venezuela para recuperar algo de ritmo y confianza con la pelota para estar mejor afinado en el partido decisivo del domingo en el Monumental.



