Con River. Con Central. Con la “guardia alta” pregonada desde Núñez y las cartas digitales a tono desde Rosario. Con Ángel Di María adentro. Con Gonzalo Montiel y Marcos Acuña entre algodones en una reunión Monumental en el que habrá cinco campeones del mundo -o seis de América- con la Selección Argentina. Con Nicolás Ramírez de juez. Con el margen de error tendiente a cero en 90 minutos que podrán extenderse a 120 más adición. O a los siempre desgastantes penales.
Con todo eso, este sábado desde las 19.30 habrá una semifinal en el fútbol argentino entre dos equipos que representan, también, aristas dirigenciales por lo pronto contrapuestas, antagónicas en lo que refiere a la gestión de AFA. Diferencias que se expusieron durante la previa.
¿Cuánto de todo eso pesará cuando la pelota comience a girar sobre su propia circunsferencia? Por lo pronto las vísperas de este mano a mano alcanzaron el punto de hervor. Y así elevaron las expectativas de un partido que de por sí ya era de alto impacto. Incluso, en el plano sentimental.
Porque Eduardo Coudet se enfrentará con el Rosario Central al que llevó a lo más alto como deté, con el Angelito con el que compartió plantel hace 20 años, cuando Di María todavía era una importante promesa. Donde jugó, donde dirigió. Y dejó una gran huella.
Porque difícilmente los hinchas de River olviden al deté que se sentará en el banco visitante: Jorge Almirón. El técnico de la durísima eliminación de la Libertadores 17 contra Lanús, el que goleó en una Supercopa Argentina al equipo de Marcelo Gallardo, el que también padeció con Boca en ese Monumental al que luego visitó con Colo Colo (perdió 1-0) y que quizás le recuerde su pasado.
Y porque, además, ambos buscarán legitimar su presencia en el top cuatro con un golpe sobre la mesa futbolera argentina. Logrando el ticket a la final.
River lo necesita. Porque pesa aún el decepcionante 2025, cuya secuela principal fue la ausencia en la Libertadores -algo que llevó el umbral de tolerancia de la gente al mínimo. Un título no sólo apaciguaría los ánimos: levantar el trofeo en el Mario Kempes implicaría también asegurar la presencia en al CL 2027 sin tener que esperar hasta el desgastante fin de año para lograr el ticket. Está latente el sufrimiento de la temporada pasada. Y en Núñez nadie quiere repetirlo.
Para eso, River deberá ganar. Y para hacerlo tendrá que jugar mejor: el nivel de su adversario le eleva la vara de exigencia. Es posible que no alcance con lo hecho a lo largo del calendario. Que, por el contrario, haya que jugar al mismo nivel que ante Gimnasia o aun mejor, como en la goleada a Belgrano en el Monumental. Así se hará más sencillo sortear a un Central que ha elevado su nivel, que tiene a futbolistas potencialmente letales. Que genera peligro con Di María pero también con Alejo Vélliz, con Enzo Copetti, con un fútbol que cuando sincroniza por momentos luce, atrapa. Convence.
Ese rasgo que distingue al equipo de Almirón, que paulatinamente va creciendo sosteniéndose en los cimientos de todo lo hecho por Ariel Holan, es el que hasta el momento no emerge en un River demasiado ciclotímico. Que puede brillar o sufrir al máximo como le ocurrió frente a San Lorenzo. Y que no puede seguir dependiendo de los reflejos de Santiago Beltrán o de la contundencia de Sebastián Driussi. Hará falta más. Y la prueba de madurez la tendrá esta noche.
A la hora pico de las reservas de restaurantes, de la picada, de algún fernet tempranero, habrá una semifinal disfrazada de final que atrapará. Que generará el atractivo de los neutrales que no irán a un Liberti a tope pero que estarán tan atentos al morbo como los 15 millones de hinchas de River a los que se refirió Stefano Di Carlo o los otros tantísimos fanáticos del CARC. Un partido que promete 85 mil personas con taquilla agotada en Núñez y picos de rating, de pasión. Que entetendrá, que generará sufrimiento, bronca, alegría. Que tuvo su condimento previo: ahora que sea el fútbol el que la aderece.
Los 11 de River para enfrentar a Rosario Central
Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Fausto Vera, Aníbal Moreno, Tomás Galván; Quintero / M. Meza / Subiabre, Sebastián Driussi, Facundo Colidio.







