Lautaro Díaz juega como profesional y como hincha. Con esa dualidad venía sufriendo una racha pesada de Racing de ocho partidos sin alegrías (seis derrotas y dos empates). También, desde esa condición, sintió el alivio que dejó la tranquilizadora victoria sobre Sarmiento para salir del último puesto de la Zona B y esperar con el ánimo mejorado el clásico de este domingo con Boca, por los cuartos de final de la Copa Argentina. Un derbi que trae a su cabeza una joya de la que gozó hace nueve años.
“Me acuerdo el que hizo el gol Lautaro Martínez en cancha de Boca y ojalá que se repita y podamos llevarnos ese partido“, rememoró el atacante aquel derechazo del Toro el 19 de noviembre de 2017. Ese día, en la Bombonera, el bahiense metió el tanto del 2-1 y quebró el invicto que ostentaba el líder del campeonato.
Díaz viene de perderse el último cruce contra Boca, en el 1-1 del 23 de agosto en el Cilindro (gol de Marcos Rojo de penal), porque se estaba recuperando de un desgarro. Por eso vive con intensidad la previa a lo que será su primer cruce de su carrera contra ese rival. Su sentimiento académico, claro, está a flor de piel y su confianza, renovada luego del 3-1 sobre Sarmiento.
Esta será la tercera vez que el atacante se enfrentará contra el Xeneize. Antes lo tuvo del otro lado cuando defendía los colores de Cruzeiro en la Copa Sudamericana de 2024 que ganaría la Academia.
Había sido titular en la caída por 1-0 en La Bombonera, en la ida por los octavos de final, y también actuó de entrada en la revancha en Belo Horizonte, donde su equipo ganó 2-1 en los 90 minutos y posteriormente se impuso en los penales. En este partido Díaz participó en la jugada del córner que derivó en el segundo gol del equipo que es dueño de su ficha. Lautaro alcanzó la máxima instancia de aquel trofeo, y cayó a manos de la Acadé de Costas en Asunción, Paraguay (entró en el ST).
Díaz, de 28 años, sintió el mismo alivio que todo Racing por el 3-1 sobre Sarniento que rompió una racha de ocho juegos sin ganar, con seis derrotas y dos empates. La levantada, oportuna, se selló justo antes de un clásico de este calibre, en un mata-mata.
” Estamos unidos, trabajando. Sabemos lo que hacemos en el día a día. A veces -aclaró el hijo del Ropero Díaz, ex wing de la Academia- los resultados no se dan y no podés demostrar todo lo que laburás en la semana”.
Gol de Lautaro Martínez a Boca, en el triunfo de Racing 2-1. 19 de noviembre de 2017. pic.twitter.com/kbsvO0P3kB
— Racing Club Retro (@RacingClubRetro) November 19, 2022
Y agregó el delantero acerca de lo que fueron los días anteriores al éxito contra el Verde de Junín: “Veníamos de una semana complicada. Pero tratamos de que no nos afectara lo de afuera. Entre nosotros teníamos claro que debíamos conseguir esta victoria y por suerte lo pudimos hacer. Jugamos bien, fuimos ampliamente superiores. Es importante para lo que se viene”.
La sociedad con Maravilla y el gol que se le niega
Sumado al plantel en el reciente mercado de pases, Díaz conforma dupla atacante con Adrián Martínez. Y desde su arribo, tiene como cuenta pendiente vivir la sensación de anotar un gol con la camiseta de la que es hincha. “Increíble la pelota que me sacó Pasquini, fue tremenda. La vi muy clara. La toco yo primero y él la saca después, hasta ni él sabe cómo la sacó. Hubiera sido lindo hacer un gol, pero no se pudo”, repasó.
Ante la pregunta sobre si se excede en buscar a Maravilla antes de convertir él, aseveró que “no creo que piense tanto en darle el pase a él, en general siempre busco el pase y hasta mis compañeros me dicen que le pegue más al arco”, aunque reconoció que “obvio que tenerlo a Maravilla te tienta”.
Prueba de carácter superada y la mente en el clásico
Racing aprobó un complejo examen de personalidad. Necesitó mucho carácter para hacer frente a un encuentro disputado en medio de un clima de tensiones externas por los malos resultados. La pelota podía quemar, por supuesto. “Fuimos muy determinantes de arranque. A veces nos hacían un gol y nos caíamos, y eso no pasó ahora. Creo que ese aspecto mental termina siendo algo muy fuerte para nosotros“, cerró Díaz, con muchísimas ganas de que su primer gol sea ante Boca.



