“Todos los días le pregunta al director deportivo si puede jugar contra Boca, pero la Conmebol no lo permite…”. La declaración pertenece a Santiago Sosa, flamante volante del Vasco da Gama, y pinta de cuerpo entero las ganas de Facundo Colidio por estar presente en las semifinales de la Copa Sudamericana. Sin embargo, su ferviente deseo de enfrentar al Xeneize choca contra una pared reglamentaria que no podrá romper.
Más allá de su fugaz paso por las Inferiores del club de la Ribera, “Facundo es hincha de River”. Y qué mejor combo que clasificar a la final del certamen eliminando a su clásico rival. Un escenario que hasta podría haber incluido aplicar la famosa e inexorable “ley del ex”, pero que quedará sólo en el imaginario del atacante.
“Será una baja muy sensible para nosotros”, agregó el ex Racing en Radio La Red (AM 910), consciente de que la situación no tiene vuelta atrás ante la negativa de la Confederación Sudamericana de brindarle un permiso especial a FC tras quedarse afuera de la lista por un increíble motivo. ¿Por qué Colidio no puede jugar con el conjunto brasileño? La respuesta no pasa por una sanción, sino por un error de timing burocrático de la dirigencia carioca al momento de cerrar su transferencia.
Según marca el punto C del artículo 3.7.4.1 de la Conmebol, ningún futbolista “podrá ser inscripto para la Fase Final por más de un club”. Y aunque Colidio hoy juega en Vasco, reglamentariamente quedó atado a River por una cuestión de minutos. Literalmente.
El viernes 7 de agosto a las 18 horas vencía el plazo para presentar los cambios en la lista de los octavos de final. El acuerdo de palabra entre el Millonario y Vasco estaba cerrado desde el día anterior (4,5 millones de dólares por el 50%, más una obligación de compra de 5,5 millones por la otra mitad). Sin embargo, los brasileños enviaron los documentos firmados tres horas después del límite de Conmebol.
Ante esta demora, desde el Monumental no tuvieron más remedio que sostenerlo en su propia nómina. La lógica era simple: si lo borraban y a último momento el pase se caía, se quedaban sin poder usarlo en el torneo. Entonces, en esa ventana, el Millonario tachó a Cristian Jaime, Juanfer Quintero, Kendry Páez, Alex Woiski y Agustín de la Cuesta, pero a Facundo lo tuvo que dejar.
Inhabilitado por cuestión de minutos
Si bien el conjunto de Río lo había anunciado como refuerzo a las 11 de la mañana de aquel viernes, la transferencia recién se oficializó de noche. Apenas llegó ese papel, River lo dio de baja de su lista, pero el daño ya estaba hecho: Colidio había estado inscripto durante tres horas en un equipo que iba a jugar la fase final de la CS.
(Video: Premiere)
Ese ínfimo margen de tiempo alcanzó para dejarlo inhabilitado de vestir otra camiseta en la misma instancia. Y para lamento del delantero, que suma tres goles y dos asistencias en ocho partidos jugados en el conjunto de Río de Janeiro, lo obligará a mirar el choque ante Boca desde afuera.
Los números de la salida de Colidio de Núñez
River y Vasco Da Gama llegaron a un entendimiento para transferir el 50% de los derechos económicos del #11 en u$s 4,5 millones, con la opción de venta de la otra mitad del pase en un mínimo de u$s 5,5 millones en caso de que se cumplan distintos objetivos: si el delantero juega más de 40 partidos durante su contrato, se ejecutará ese ítem; también se activará si el club brasileño revende al jugador dentro de los próximos 18 meses.
De este modo, Colidio dejó River y cerró un ciclo de tres años muy irregular: así como tuvo su pico de rendimiento en 2025, en la víspera del Mundial de Clubes y cuando los gigantes de Brasil comenzaban a merodearlo, no logró sostener el nivel esperado. Con 32 goles convertidos en 136 partidos y dos títulos (Trofeo de Campeones 2023 y Supercopa Argentina 2024), había llegado a River en el mercado invernal de 2023 por pedido de Martín Demichelis.




