La fiesta que esperaron generaciones enteras finalmente llegó a las calles de Nueva York. Apenas unos días después de conquistar el título de la NBA, New York Knicks celebró junto a miles de hinchas que colmaron Manhattan para acompañar el desfile de los nuevos campeones.
El plantel recorrió el tradicional “Cañón de los Héroes”, el emblemático trayecto utilizado por la ciudad para homenajear a sus equipos campeones. Entre papelitos, cánticos y una multitud que acompañó el recorrido desde temprano, los jugadores avanzaron hasta el Ayuntamiento- sede oficial del gobierno local de la ciudad-, donde el alcalde Zohran Mamdani encabezó una ceremonia especial y entregó simbólicamente las llaves de la ciudad.
“Los Knicks merecen una bienvenida de héroes. Hemos soñado con este momento durante generaciones“, expresó Mamdani antes del inicio de una jornada que quedará marcada entre las celebraciones deportivas más importantes de la historia reciente de Nueva York.
La celebración contó además con la participación de bandas musicales, bailarines, exfiguras de la franquicia Walt “Clyde” Frazier y Carmelo Anthony, y la cantante Alicia Keys, que tiene 17 premios Grammy. El evento fue gratuito y abierto al público, aunque unas 600 personas pudieron asistir mediante sorteo a la ceremonia principal realizada frente a la sede del gobierno local.
Jalen Brunson, MVP de las finales y jugador franquicia de los Knicks, hablo emocionado ante la multitud y dijo: “Sabía que encontraríamos la manera de conseguirlo. Y lo más importante, gracias a los aficionados. No les voy a mentir, son muy críticos, pero lo apreciamos… Nueva York, ¡lo logramos!”
El campeonato significó mucho más que un nuevo trofeo para la franquicia. Con la victoria por 4-1 en las finales ante los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama, los Knicks conquistaron su tercer anillo y cortaron una espera de 53 años sin títulos, ya que su última consagración había sido en 1973.
Un operativo récord para acompañar la celebración
Las autoridades desplegaron un amplio dispositivo de seguridad para el evento. El Departamento de Policía de Nueva York destinó cerca de 10.000 agentes, la mayor cantidad asignada a un acto organizado en la historia de la ciudad, además de drones, unidades especializadas y equipos de detección de explosivos.
La decisión estuvo vinculada a los incidentes registrados durante las Finales de la NBA. En distintos partidos de la serie se produjeron disturbios y decenas de detenciones en las inmediaciones del Madison Square Garden, por lo que las autoridades reforzaron los controles para garantizar el normal desarrollo de los festejos.
En definitiva, no fue un título más para Nueva York. Fue ese desahogo que duró más de media década y que desató la alegría de más de 8 millones de neoyorquinos. La sequía finalmente terminó, y la capital del mundo volvió a recordar con orgullo lo que se siente tocar el cielo con las manos.

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