
El básquet chaqueño atraviesa un momento histórico. Más allá de las idas y vueltas, de reglamentos inadecuados y presupuestos siempre ajustados, cinco equipos de la Federación Chaqueña de Básquet lograron acomodar números y estructuras para confirmar su presencia en la Liga Federal 2026, la tercera categoría del básquet nacional.
No se recuerda una participación tan numerosa de clubes chaqueños en un torneo organizado por la Confederación Argentina de Básquet (CAB).
Durante años, el acceso estuvo limitado al campeón del Prefederal; luego se amplió el cupo a cuatro equipos, aunque rara vez se completó. En esta edición, Don Bosco, Hindú Club y Regatas Resistencia, junto a Hércules de Charata y Cultural de Santa Sylvina, conforman un quinteto impensado tiempo atrás, incluso para los más optimistas. Si: son los cuatros clasificados por mérito deportivo y uno que accede por invitación.
El contexto regional potencia aún más el valor del logro. Al cierre de inscripciones, en Corrientes sólo San Lorenzo de Monte Caseros —campeón vigente del Prefederal— ratificó su participación, mientras que los capitalinos Córdoba y Pingüinos aún gestionan apoyos para poder competir. «El lunes o martes se definirá todo» , asegura un alto dirigente correntino. En Misiones el panorama es más claro: Mitre, flamante monarca del Prefederal, Tokio y CAPRI serían los representantes, aunque por ahora sólo Tokio (sexto año consecutivo) confirmó oficialmente. En la tierra colorada –al igual que en las otras provincias del NEA-, el acompañamiento del sector privado y del Estado aparece como una condición indispensable para sostener la temporada.
El caso Formosa resulta llamativo. En principio, ningún equipo tendría asegurada su participación. Sarmiento, habitual animador del Federal, no disputó el Prefederal 2025 y quedó a la espera de una invitación de la CAB, que recién se formalizaría tras el cierre de inscripciones. «No jugamos el Prefederal, por ende, estamos a la espera», reconocieron desde la dirigencia. El último campeón provincial fue Estudiantes, el mismo club que representa a La Unión de Formosa, que afrontó el certamen con su equipo de Liga de Desarrollo reforzado con dos mayores.
Más allá de los nombres y las confirmaciones, hay una lectura que se repite en voz baja —y no tanto— entre dirigentes de todo el país: la Liga Federal dejó de ser una competencia genuinamente amateur y federal para transformarse en un torneo que juegan, en muchos casos, «los que pueden pagar», incluso sin mérito deportivo. El espíritu con el que fue pensado, con base en el Pronea, lejos está de manifestarse actualmente.
Las bases actuales del certamen son parte del problema. Plantillas rígidas (cinco mayores, cinco U21 y dos juveniles), la eliminación inicial del jugador oriundo, exigencias de infraestructura similares a las de la Liga Argentina, la obligatoriedad del femenino y una estructura económica asfixiante para los clubes de barrio aparecen entre los puntos más cuestionados. Estos condicionantes fueron expuestos con claridad por las instituciones chaqueñas y, esta vez, la CAB tomó nota. La flexibilización de esa reglamentación primaria permitió que Chaco alcance una presencia histórica en la edición 2026.
Sin embargo, no son pocos los que exponen que «están jubilando» a jugadores de 22 años, ya que el cupo de cinco mayores (se eliminó la ficha U23) deja afuera vdel rectángulo a muchos buenos jugadores que no pueden acceder o mostrarse en una competencia nacional. Otro dato a tener en cuenta: desde la misma CAB aseguran que ya son 80 los equipos inscriptos, lejos por ahora del record de 110 de la edición anterior. Pero la gran mayoría de los anotados hasta el momento, son de Febamba, la Federación de Básquet del Área Metropolitana del Gran Buenos Aires, donde las distancias y la logística no se parecen en nada a las del interior del país.
A su vez, el costo sigue siendo altísimo. La inscripción tendrá un valor de 4 millones de pesos: un 60% más que en 2025 y un 300% respecto a 2024. A eso se suman los pases interclubes —240 mil pesos por ficha mayor—, además de viajes, arbitrajes, logística, contratos, cuerpos técnicos, indumentaria y gastos médicos. Un combo difícil de sostener, incluso para instituciones ordenadas.
El logro es indiscutible y merece ser celebrado. Cinco equipos chaqueños en la Liga Federal no es casualidad: es gestión, esfuerzo y perseverancia. Pero también es una advertencia. Porque si el crecimiento del básquet federal no viene acompañado de reglas más racionales y costos acordes a la realidad del interior, estos hitos históricos corren el riesgo de convertirse en excepciones cada vez más difíciles de repetir.
El formato de la Liga Federal
La Liga Federal se presenta como una competencia organizada en etapas, con un formato regionalizado que busca reducir costos logísticos y potenciar el juego entre equipos de zonas cercanas. La estructura permite que cada club dispute una etapa regular, con partidos de local y visitante, y luego avance hacia una instancia de play-off internos antes de llegar a los cruces interregionales.
En cuanto a la composición de los planteles, la liga permite la inclusión de 5 jugadores mayores, 5 jugadores U21 (categorías 2005–2006) y 2 fichas juveniles (2007 en adelante). Este esquema refleja una apuesta por el desarrollo de jugadores jóvenes, sin dejar de lado la experiencia y el aporte de los mayores, en un equilibrio que se vuelve clave en competiciones de alto nivel.
Fuente: Guillermo Koster, diario Norte.


