
La temporada 2026/27 del básquet argentino llegará con importantes novedades reglamentarias. La Comisión Técnica Arbitral de la Asociación de Clubes (ADC), junto con el Instituto CAB, llevó adelante una capacitación destinada a unificar criterios sobre las nuevas reglas FIBA que comenzarán a aplicarse de manera inmediata.
La actividad se desarrolló de manera virtual y estuvo destinada a entrenadores, entrenadoras, asistentes y capitanes de los clubes que participan en las diferentes categorías organizadas por ADC. También se extendió a jefes de prensa y medios de comunicación.
Más de 130 participantes formaron parte de una capacitación que se prolongó durante más de dos horas y estuvo coordinada por Julio Dinamarca y Luis Cornejo, referentes de la Comisión Técnica de ADC. Las exposiciones estuvieron a cargo de Fabricio Vito y Juan Fernández, árbitros de la competencia e instructores arbitrales del Instituto CAB.
Adiós a la falta antideportiva
Uno de los cambios de mayor impacto es la desaparición de la falta antideportiva bajo esa denominación. En su reemplazo aparecen dos criterios: falta flagrante y falta disruptiva. La falta flagrante comprenderá el contacto ilegal que vulnere el espíritu de la deportividad y del juego limpio y que, por su naturaleza o nivel de gravedad, exceda los límites de una falta personal.
La falta disruptiva, en tanto, será aplicada ante un contacto innecesario cuyo objetivo sea detener el avance de un rival durante una transición, siempre que no exista violencia. En ambos casos, el castigo será el mismo: dos tiros libres más posesión. Además, dos faltas flagrantes provocarán la descalificación del jugador, mientras que dos disruptivas no tendrán ese efecto.
Dos categorías para las faltas técnicas
Otra modificación importante es el desdoblamiento de la falta técnica.
La categoría 1, denominada de conducta, comprenderá faltas de respeto, provocaciones o simulaciones y podrá alcanzar tanto a jugadores como a entrenadores.
La categoría 2, administrativa, abarcará acciones como demorar el juego, colgarse del aro o cometer goaltending en el último tiro libre del partido, y será aplicable únicamente a jugadores.
Las dos tendrán la misma sanción: un tiro libre. Sin embargo, habrá una diferencia sustancial respecto de la descalificación. Dos faltas técnicas de categoría 1 provocarán la expulsión, mientras que dos técnicas administrativas no.
Cambia el criterio para considerar acción de tiro
Las nuevas reglas también introducen modificaciones para determinar cuándo un jugador se encuentra efectivamente en acción de lanzamiento después de recibir una infracción. Para que la acción sea considerada de tiro, el jugador que recibe la falta deberá estar intentando un lanzamiento luego de haber cruzado la mitad de la cancha con ambos pies y encontrarse en su pista delantera. La disposición contempla excepciones para los finales de posesión, finales de cuarto y finales del tiempo regular o de una prórroga.
Cómo se producirá una descalificación
El nuevo esquema también redefine qué infracciones se computarán para que un jugador quede descalificado. La descalificación se producirá con dos faltas flagrantes, con dos faltas técnicas de categoría 1 por conducta, o mediante la combinación de una falta flagrante y una técnica de categoría 1.
En cambio, las faltas disruptivas y las faltas técnicas de categoría 2 —administrativas— no se computarán para la descalificación, aunque sí serán contabilizadas como faltas personales.
Aplicación inmediata
El objetivo de la capacitación de ADC y el Instituto CAB fue que jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y demás protagonistas comiencen la nueva temporada con criterios uniformes respecto de la interpretación y aplicación de las modificaciones.
Los cambios tendrán especial incidencia en situaciones que hasta ahora eran habituales bajo conceptos como la falta antideportiva, además de modificar el tratamiento disciplinario de las técnicas y precisar cuándo una infracción debe sancionarse como cometida durante una acción de lanzamiento.
Con el inicio de las competencias de la temporada 2026/27, entrenadores y jugadores deberán adaptarse rápidamente a un reglamento que introduce nuevas denominaciones y, principalmente, nuevos criterios para resolver algunas de las situaciones más frecuentes dentro de una cancha de básquet.
Fuente: Guillermo Koster, Quinto Cuarto NEA.


