Boca tuvo en su cabeza y en sus pies la chance de irse a un largo receso con una sonrisa, aunque fuera ficticia. Y, de nuevo, solito se pegó un tiro en los pies. Ahora, le toca pasar el invierno y el Mundial sin ilusión de Séptima y buscando un nuevo entrenador.
Y si Ubeda no sigue, porque quedó afuera de la Copa en fase de grupos —algo que no sucedía desde el 94—, no es solo por eso, sino por acumulación. Lo de la Sifoneta fue un veranito exagerado. La realidad es que nunca encontró un equipo ni un funcionamiento, ni aun en la victoria en el Monumental, lo único que pudo celebrar. Demasiado poco, más allá de la importancia de ese triunfo.
Si se asocia a Riquelme con este fracaso, más que a cualquier otro presidente de un club, es porque es un referente, el máximo ídolo de Boca y quien toma casi todas las decisiones relevantes. Incluso las de los refuerzos.
Y en este nuevo golpe vuelve a quedar expuesta la Bombonera: de fortaleza inexpugnable a cancha histórica y mítica en la que gana cualquiera.
Guste o no, hoy, en esta época, la frase polémica de Gorosito del año pasado puede considerarse real. El “biri biri” motivador para sus jugadores de Alianza Lima, para que no se achicaran en la Bombonera, lo tomaron varios.
Hasta Huracán, aguantando con dos hombres menos y eliminando a Boca en octavos de final en el tiempo suplementario. Antes también lo habían hecho, en playoffs, Independiente y Racing. Y ahora la Católica, que increíblemente casi ni sufrió contra un equipo que, lejos de envalentonarse de local, se bloquea, se tilda y pierde el instinto histórico de acorralar al rival y, al menos, hacerlo tambalear.
Esta vez no hay peros para Boca ni para la Bombonera. Todo es limitación propia. No se puede culpar a un juez —más allá del error grave y determinante contra Cruzeiro— , sino que toda la responsabilidad recae en el equipo, en el DT y en el presidente, que eligió sostenerlo pese a su poca experiencia.
Con errores de todos los colores y también sin viento a favor, el Boca versión 2025/26 hasta apagó a la Bombonera…


