Antes de un choque clave, los detalles del primer año de Paredes en su regreso a Boca

Su vuelta fue de las más esperadas, aún con el suspenso de los últimos meses y toda el agua que corrió debajo del puente. Porque si bien Leandro Paredes es de los pocos jugadores que regresaron al país en plenitud, el hincha de Boca ansiaba su llegada a partir de las necesidades del equipo.

Olé.

Esas que fueron moneda corriente en el primer año de su segunda etapa en el club, que este jueves se cerrará con el partido ante Universidad Católica, en la Bombonera y para definir la continuidad xeneize en la Copa Libertadores que -confesada por él mismo- es la obsesión que persigue desde que dejó el club allá por 2014.

Balance de un año con buenas y malas

En ese sentido, el primer balance que podrá hacer el capitán de Boca antes de emprender el viaje a la Copa del Mundo dependerá en gran parte del resultado del encuentro, que volcará la campaña 2026 hacia el fracaso si es que no lo gana o a la esperanza renovada para el resto del año si es que suma de a tres.

El goleador de la tarde ante River explicó que tiene con mucha “ilusión” y que esta muy contento por esta seguidilla de partidos con victoria – @gonzalosuli @lucasbenda.

En lo personal, sin embargo, l os resultados en cancha que dio la performance de Paredes ya están claros aún sin ese último encuentro: hasta acá, lleva jugados 38 partidos en los más de 10 meses que pasaron desde que volvió a jugar en Boca, con cuatro goles propios (tres de ellos de penal) y un saldo de 19 victorias, nueve empates y 10 derrotas.

Video: DSports

Esos números no reflejan el sello de los hitos que están ya en la memoria popular. Primero, que de los tres certámenes que ya quedaron en el pasado lo mejor que consiguió el Xeneize fueron las semifinales del Torneo Clausura 2025 que perdió ante Racing como local, mucho más que la eliminación en octavos en este Apertura ante Huracán y en dieciseisavos de la Copa Argentina 2025 ante Atlético Tucumán.

El encuentro entre el capitán y el presidente de Boca.

Lo mejor del amor

Como positivo, en la planilla tiene anotados los dos superclásicos (en la Bombonera 2-0 y en el Monumental 1-0 con gol propio) que reflejaron su liderazgo mejor que cualquier otra circunstancia.

El empate 2-2 en el Monumental fue su primer superclásico oficial.

El camino, en definitiva, será uno de esos sinuosos y cuyos sinsabores serán tan sólo un mal recuerdo si la continuidad copera es un hecho. O será parte de una crónica de difícil digestión si la historia del sueño más grande del 2026 se termina tan rápido como la fase de grupos.

Siempre por más

Eso sí, tendrá el Mundial a la vuelta de la esquina y -después- otro episodio con el club de sus amores: todavía a tiempo de ir por lo máximo o con la revancha como fuego interior para seguir intentándolo.

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