Mucho se ha dicho ya del partido que Boca jugará este jueves por Copa Libertadores. El equipo de Ubeda se juega el pasaje a octavos de la Libertadores y buena parte de su 2026 en 90 minutos ante Universidad Católica. Y dentro de esta final, que comenzará a las 21:30 en la Bombonera, uno de los protagonistas tendrá una especie de revancha propia: Ander Herrera, que le ganó la pulseada a Tomás Belmonte, será titular y buscará dejar atrás un mal recuerdo…
Lejos quedó aquella eliminación ante Alianza Lima por penales y como local. Una caída que prácticamente sentenció el ciclo de Fernando Gago y dejó a muchos bajo la lupa, a pesar de que algunos recién habían llegado. Uno de ellos fue Ander, quien arribó al club con la ilusión de cumplir su sueño copero, un deseo que quedó postergado hasta este año y que ahora buscará transformar en una noche importante.
La oportunidad de revancha de Ander
La posibilidad de volver a disputar la Libertadores después de dos años ya fue, en sí misma, una revancha para el español, que llegó a Boca justamente para esto. Incluso, dentro de ese deseo, también pudo tachar otro sueño: marcar su primer gol con la camiseta azul y oro, nada menos que en la Bombonera, en el 3-0 ante Barcelona.
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Y después de haber cumplido ese primer deseo, ahora tendrá la posibilidad de borrar aquella fatídica eliminación ante el equipo peruano, en una noche donde el equipo nuevamente tiene mucho en juego y con el objetivo de avanzar en el certamen.
Su ingreso por Belmonte
Pero la noche de este jueves, que ya de por sí tendrá muchos condimentos, tendrá uno especial para Herrera. Con Santiago Ascacibar suspendido, el español ocupará el lugar de Belmonte en el mediocampo, en una decisión de Claudio Ubeda orientada a buscar un jugador más técnico y con mayor capacidad para manejar la pelota, aunque de menor llegada.
La idea del DT parece clara: tener más control en una noche donde Boca seguramente será protagonista desde el inicio por todo lo que se juega. En ese contexto, Ander tendrá una nueva oportunidad para responder en un partido grande, volver a jugar luego de 40 días (su último partido fue el superclásico con River) y dejar atrás aquel recuerdo amargo de la eliminación ante Alianza Lima.



