Muy feliz por mi debut con esta camiseta”. El posteo de Thiago Almada en la noche de este domingo, luego de vivir su estreno en River en la victoria contra Argentinos, no solo expresó la satisfacción del volante creativo de 25 años que se convirtió en el refuerzo estrella del mercado de pases y en la compra más cara de la historia del fútbol argentino. Las palabras del Guayo también confirmaron que su reemplazo, a los 38 minutos del segundo tiempo, no se debió a ninguna molestia de gravedad, como había dado la sensación cuando el #23 dejó el campo de juego y sus movimientos incluso habían generado preocupación en el cuerpo técnico de Eduardo Coudet y en la familia del futbolista que estaba en uno de los palcos del Monumental.
Almada terminó agotado, es cierto. Porque había tenido una semana muy movida: su vuelo desde Madrid a Buenos Aires desde el domingo pasado a la noche hasta la madrugada del lunes, la firma de su contrato, presentación oficial en el club como refuerzo top y primer entrenamiento con el plantel en el Camp ese mismo día, más la intensidad de las siguientes prácticas para convencer al Chacho de ser titular ante Argentinos y su gran actuación en el primer triunfo de River en el Clausura.
Se trató solamente de ese cansancio lo que reflejó el Guayo cuando fue sustituido por Lautaro Rivero. De hecho, otro indicio de su buen estado físico había sido que salió disparado del banco de suplentes para ir a abrazar a su amigo Ángel Correa en el 2-0. De todos modos, Almada decidió irse directamente a su casa desde el Monumental para poder descansar la mayor cantidad de tiempo posible y recuperar energías para el duelo de este miércoles en los 2.600 metros de altura del Estadio El Campín de Bogotá, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. No hubo cena familiar con sus padres ni celebración particular con su esposa luego de su buen estreno en River para el campeón y subcampeón del mundo con la Selección Argentina.
Copado con el equipo
El Guayo quedó entusiasmado por su primera presentación con la Banda, sobre todo porque el equipo de Coudet cambió la seguidilla de cinco derrotas consecutivas (las cuatro fechas iniciales del Clausura más la eliminación de la Copa Argentina, contra Aldosivi) por un 2-0 que provocó una reconciliación de los jugadores con los hinchas y la ilusión de que haya sido el primero de muchos resultados positivos de ahora en adelante. Por eso, Thiago quiere volver a estar en el 11 contra Independiente Santa Fe para seguir sumando confianza y ritmo de competencia.
Almada jugó 83 minutos frente al Bicho luego de haber estado de vacaciones tras la Copa del Mundo, donde disputó 310’ en cinco de los ocho partidos de la Selección en Estados Unidos. Su última participación fue en los cuartos de final ante Suiza, el 12 de julio: ingresó en el segundo tiempo y jugó 30’ del triunfo 3-1 en el tiempo suplementario. Luego fue suplente ante Inglaterra en semifinales y España en la final, sin tener participación en cancha.
Por lo tanto, el ex Atlético Madrid pretende alcanzar su mejor nivel de competencia en el corto plazo para poder darle a River el desnivel ofensivo, la elaboración de juego y los goles por los que el club invirtió 20 millones de euros en el pase del crack de Fuerte Apache formado en la cantera de Vélez. Justamente, el próximo rival del equipo de Coudet, el domingo en el Monumental, en el que Thiago también desea estar presente en la formación inicial.
La participación de Almada en el 1-0 de River ante Argentinos
Video: ESPN




