
El presidente de La Picada, Tony Valente, expresó su profunda satisfacción tras la obtención del título del torneo Clausura de la Liga Posadeña de Fútbol ante Crucero del Norte.
“Es un orgullo enorme”. “Es un mimo al alma poder finalizar el torneo así”, dijo.
Valente destacó el comportamiento ejemplar de ambos equipos y el ambiente de deportividad que rodeó la definición del certamen.
“Fue una final en la que ganó el fútbol. Ganó el fútbol porque hubo cero problemas, estábamos todos contentos y fue una final hermosa. Hubo mucha adrenalina y, la verdad, fue que un orgullo. Estoy muy contento por el barrio”, señaló.
El máximo directivo del club resaltó la importancia emocional de este logro, especialmente por la presencia de su familia en los festejos.
“Algo que yo puedo decir: me llenó de ganas estar con mi viejo, con mis hijos y, sobre todo, con el barrio y con la gente que siempre ayuda”, afirmó.
Respecto al futuro inmediato y los próximos compromisos institucionales, el presidente indicó que el club se encuentra en una etapa de transición y planificación.
“Estamos en un proceso nuevo porque toda finalización de año tiene su proceso, sus cosas” dijo. “Trataremos de hacer siempre lo mejor que se pueda a nivel institución”.
En relación con la participación en torneos superiores y la experiencia previa en el ámbito regional, Valente reconoció las dificultades logísticas y económicas que enfrenta la entidad.
“Es un club que por ahí no lo considero un club humilde, pero que cuesta, todo cuesta. Como dirigente uno sabe que cuesta muchísimo, pero trataremos de buscar la manera de poder, porque siempre uno quiere más”.
Sobre la conformación del plantel y la continuidad de piezas clave para la próxima temporada, la dirigencia delegará las decisiones técnicas a los profesionales correspondientes.
“Estamos en una etapa de un proceso, y tenemos que ver quién va con el cambio, qué se renueva. Todas esas cosas por ahí la manejarán los profes”, concluyó.
Fuente: MOL.


