En medio de un arranque de año más áspero de lo esperado, Williams decidió pegar el faltazo en las pruebas de la Fórmula 1 en Barcelona tras arrastrar serios problemas con el auto, una ausencia que no pasó desapercibida. Según contó su jefe, James Vowles, el desarrollo del FW48 fue un martirio, condicionado por las nuevas regulaciones que entran en vigencia este año y que complicaron los planes más de la cuenta. No obstante, no todo es pálido para el anterior equipo de Franco Colapinto, que confirmó una buena noticia a través de sus redes.
Y es que, tras pasar las pruebas de choque obligatorias, el coche está listo para participar en los segundos test de pretemporada, que se llevarán a cabo en Bahrein del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero. Así lo comunicó el director de la escudería británica, quien también declaró que perderse los testeos en Montmeló no era parte del plan y fue increíblemente doloroso.
Al mismo tiempo, dejó entrever una luz de esperanza para el 2026, ya que Williams ahora está en condiciones de completar un día entero de rodaje, donde se les permitirá correr durante 200 kilómetros, antes de la primeros tres días en Sakhir. “Nos estamos transformando y rápido. Una de las tareas que he tenido sobre mis hombros durante varios años es asegurar que transformemos este negocio en el mayor ritmo posible. En mi experiencia, la única manera de lograrlo es encontrando tus limitaciones”, expresó el Tío James.
Y sobre el tema, sentenció: “Me complace decir que hemos pasado todas las pruebas necesarias y estamos listos para competir en Bahrein. Estoy seguro de que nuestra decisión de perdernos Barcelona fue la correcta para prepararnos de cara a la pretemporada y el Gran Premio de Australia”. El debut de la F1 será el 8 de marzo.
Williams no la pasó para nada bien construyendo el FW48…
El jefe de la estructura con base en Grove también dijo que el desarrollo del coche de este año, construido según nuevas regulaciones radicales, fue tres veces más complicado que cualquier otro desafío previo desde que se unió en 2023. Además, admitió: “El aumento de carga en el sistema provocó que el equipo comenzara a quedarse un poco atrás y a entregar piezas con retraso”.
” Aquel fue uno de los muchos elementos que nos llevaron más allá de lo que podemos lograr en el tiempo disponible. Por lo tanto, se trata más de un resultado que de cualquier otra cosa, de superar no solo los límites del diseño, sino también los de la cantidad de componentes que se pueden fabricar en un lapso muy corto”, cerró Vowles. ¿Se viene un año complicado para Williams? Estará por verse.



