Tiene 22 años y será el DT más joven de la Liga Federal

A la vuelta de su casa, en el barrio Villa Urquiza, empezó todo. En el histórico Tucumán BB, Julián Ros dio sus primeros pasos como jugador. Ahí aprendió a amar el básquet, a convivir con el sacrificio diario y a entender que los sueños no se construyen de un día para el otro. Hoy, con apenas 22 años, ese chico que corría detrás de la pelota vive el desafío más grande de su joven carrera: dirigir a Concepción BB en La Liga Federal 2026. Es su primera experiencia como entrenador principal en la categoría, pero no es un salto al vacío. Es el resultado de un proceso que se aceleró, pero que nunca dejó de tener bases sólidas.

Julián llegó a Concepción a mediados del año pasado para disputar la liga local y el Torneo Prefederal. En poco tiempo, su impronta se hizo notar. El equipo alcanzó la final de aquella última competencia -torneo en el que fue reconocido como el mejor entrenador- y llegó a semifinales de la Superliga Federativa de Tucumán, resultados que respaldaron una idea y consolidaron su liderazgo.

“Es algo muy emocionante para mí, cosas que no pensaba que me iban a pasar tan rápido”, reconoce. La frase no es casual. Porque asumir la conducción de un plantel mayor a tan temprana edad implica responsabilidad, carácter y convicción. “Es un desafío hacerme cargo, con mi corta edad, de un equipo con jugadores que ya tienen experiencia en el Federal. Pero eso me obliga a prepararme más y a aprender todos los días”, agrega.

Julián Ros dirigiendo un entrenamiento. (Prensa Liga Federal)

“Mi familia me decía que regrese”: el recuerdo de Julián Ros

Su crecimiento no fue lineal. Hubo un momento en el que se alejó del básquet y probó otro rumbo. Se fue seis meses afuera del país, dudó, buscó. Pero volvió. “Mi familia me decía que regrese, que las cosas iban a salir. Hoy todo esto también es gracias a ellos”, afirma, agradecido. Como entrenador, Ros combina identidad propia y apertura al aprendizaje: “Me baso y muero en mi filosofía, pero siempre hablo con entrenadores que ya pasaron por la categoría. Aprender de los que tienen más experiencia es fundamental”. No se trata solo de sistemas o pizarras, sino de conducción y mentalidad.

En lo deportivo, su idea es clara: intensidad, dinámica y compromiso colectivo. Concepción mantuvo la base del equipo que fue protagonista la temporada pasada, lo que le permite profundizar una identidad. “No arrancamos desde cero. Queremos ser un equipo que vaya a todas las pelotas, que presione y juegue muchas posesiones”, explica. La clave estará en el equilibrio entre experiencia y juventud: “Nuestros juveniles pueden darnos energía y hacernos un equipo largo. Si están al 100 %, podemos sostener la intensidad todo el partido. Después será cuestión de que la pelota entre, pero la identidad tiene que estar siempre”.

Julián Ros está preparado para el desafío que se le viene. (Prensa Liga Federal)Julián Ros está preparado para el desafío que se le viene. (Prensa Liga Federal)

Las metas que se fija el DT de 22 años

Dirigir en casa también implica convivir con la presión. Pero él la entiende como un motor. “Antes, como jugador, no sentía tanto la responsabilidad. Ahora sí. Querés ganar todo el tiempo, más jugando en tu cancha. Pero es una presión linda, que te obliga a no bajar los brazos”, añade. Y en esa cancha, para Julián la gente será fundamental: “Desde el primer día me hicieron sentir uno más del club. Jugar a cancha llena es muy satisfactorio. Que nos sigan apoyando, que vamos a ir por todo”.

Del club de su barrio a la conducción en La Liga Federal. Del jugador que soñaba con competir al entrenador que hoy lidera un proyecto. Julián Ros encarna juventud, ambición y pertenencia. Concepción BB vuelve al plano nacional y lo hace con un técnico que entiende que el camino recién empieza, pero que la convicción ya está instalada. Porque, como él mismo lo resume, con la simpleza de quien sabe lo que quiere: “Vamos a ir por todo”.

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