
El parquet del Fortín del Rojinegro respira un aire de incertidumbre, pero también de desafío. La actualidad de San Martín de Corrientes en esta temporada 2025/26 de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB) ingresó en una fase crítica, marcada por la irregularidad deportiva y decisiones institucionales de peso que han sacudido el ambiente basquetbolístico de la provincia.
El equipo correntino viene de cerrar una gira por tierras cordobesas para el olvido que dejó un saldo preocupante en lo numérico, pero con matices en lo actitudinal. La última escala fue el miércoles por la noche en Oliva, donde «el Santo» cayó ante un sólido Independiente por 90 a 80.
A pesar de la derrota ante uno de los mejores registros de la liga, el equipo mostró una cara más competitiva que en el traspié previo contra Atenas (donde llegó a estar 33 puntos abajo). Con un Lucas Gargallo punzante, acompañado por Franco Méndez y la conducción de Gastón García, San Martín batalló hasta el final contra el actual puntero de la Liga, pero terminó sucumbiendo ante el poderío interno de las «torres» locales, Cáffaro y Filippetti.
El bombazo: La salida de Leonel Schattmann
Sin duda, la noticia que dominó los diarios, portales digitales y redes sociales esta semana fue la desvinculación de Leonel Schattmann. Por «razones deportivas», según informó el comunicado oficial del club, el experimentado escolta de 38 años dejó de pertenecer a la institución tras la derrota ante Atenas.
Schattmann, que promediaba 12,2 puntos por partido, era una de las apuestas de jerarquía para esta temporada. Su salida deja un hueco importante en el perímetro y habrá que ver qué decisión toma el club, ya que el libro de pases cerró el 31 de enero por lo que su plantilla quedaría con una ficha mayor menos, resaltando lo que dicen desde la dirigencia que seguirían apostando por la rotación de los juveniles y el resto del plantel.
El «mal de ausencias»
El entrenador Gabriel Revidatti en las últimas jornadas también tuvo que hacer malabares con una plantilla que se ve diezmada por lesiones y cambios. Tras la salida del Reginald Becton, un par de semanas previas al clásico, quedó disminuido en la zona pintada pero el equipo aún busca esa identidad defensiva que históricamente caracterizó a los procesos del club y de su técnico.
«Acepto las decisiones del deporte y sigo enfocado», declaró Schattmann tras su salida, dejando en claro que la institución busca un cambio de aire urgente para encarar la recta final de la fase regular.
¿Qué esperar para lo que viene?
El objetivo inmediato del rojinegro es blindar su casa y no ceder más partidos y hacer fuerte su localía. Con un récord que lo mantiene en la zona media-baja (13° puesto), la urgencia pasa por encadenar victorias que aseguren el pase a los Playoffs y eviten complicaciones en la zona de permanencia.
Además se le suma que el 14 de febrero jugará el segundo clásico de la temporada regular ante Regatas en uno de esos partidos que pueden tirar hacia arriba con una victoria como todo lo contrario con una derrota.
Con el corte de Leo Schattmann, la dirigencia y el cuerpo técnico parecieran haber enviado un mensaje claro: nadie tiene el puesto asegurado y la prioridad es la intensidad colectiva sobre los nombres propios.
San Martín tiene el personal para revertir este presente. La pregunta es si el ajuste en el roster llegará a tiempo para que «el Santo» vuelva a ser el equipo temible que suele pelear en los puestos de vanguardia de nuestra Liga Nacional.
Fuente: Época.


