Se puso el traje de bombero en el momento más delicado. Agarró un club que se estaba prendiendo fuego y agarró el matafuegos para empezar a apagar las llamas. Con Marcelo Moretti en licencia y luego del impacto que se sintió por la salida de Miguel Ángel Russo a Boca, él apareció en medio del humo para rescatar al equipo y darles un respiro a los hinchas por lo menos desde el plano futbolístico. Y el tiempo lo terminó premiando: Damián Ayude, el conductor de este San Lorenzo renovado, recibió un reconocimiento: la mejora de su contrato y, como si fuera poco, la extensión del vínculo hasta diciembre de este año.
El reconocimiento
Ayer con Julio Lopardo y Martín Cigna, hoy Sergio Costantino y Martín Saiz. Dos firmas, dos dirigencias totalmente diferentes y apenas 245 días de distancia, todo un síntoma de lo que es el Ciclón en estos tiempos. ¿La única cara que se repite? La del entrenador de este Ciclón de los milagros. Ese que desconocido de 43 años que se hizo lugar para llegar a un club grande, dejar las dudas y la incertidumbre de lado, y comandar a un grupo de jugadores que se animó a ilusionarse, que llegó hasta los octavos de final del Torneo Clausura, que fue eliminado de manera polémica por Central Córdoba de Santiago del Estero y, de yapa, se clasificó a la Copa Sudamericana.
Con un presupuesto bajo, sin nombres rutilantes y con mucha hambre de gloria, Ayude se las ingenió para que su Ciclón diera batalla, para que muriera de pie en el semestre pasado y para que empezara bien en este Apertura: derrota en el debut con Lanús y dos victorias al hilo con Gimnasia de Mendoza y el Ferroviario para llegar entonado al clásico del domingo frente a Huracán, en el Ducó.
Su camino
Damián llegó a Boedo en abril de 2024, cuando tomó las riendas de la Reserva, que la llevó a ser subcampeona. El sorpresivo adiós de Miguelo, sumado a las dificultades económicas, llevaron a la CD de ese entonces a tener que apostar por él. Claro, la cosa no estaba para hacerle frente a un DT costoso. Con el pergamino de haber trabajado en Inferiores de Argentinos y de Chacarita, y de haber sido ayudante de Nicolás Larcamón, el Bocha Batista y Omar Asad, se aventuró a una travesía que lo mantiene con vida.
Inició su camino con un contrato por un año. Sin embargo, como una muestra de respaldo y de confianza, la CD de transición se inclinó por reconocerlo con una mejora en su salario y extender otros seis meses el vínculo. Merecido.



