River tiene avanzada la contratación del director deportivo: el nombre que pica en punta

“Lo que más me gusta del fútbol está contenido en estos valores: el orden, la excelencia, la disciplina y la cultura del trabajo duro”. En estas palabras radica uno de los principales motivos por lo que la dirigencia de River, encabezada por el presidente Stefano Di Carlo, ya tiene elegido al director deportivo que cumplirá parte de las funciones que asumía Marcelo Gallardo por encima de su rol de entrenador. De todos modos, la confirmación oficial del club de Núñez no se dará hasta que el acuerdo de palabra quede totalmente cerrado y, posteriormente, se produzca la firma y la presentación del canditato que se impuso tras un profundo relevamiento entre los mejores del mundo en ese trabajo.

El hombre elegido por la cúpula dirigencial de River como líder del área a cargo de Enzo Francescoli desde diciembre de 2013, tras la asunción de Rodolfo D’Onofrio como presidente, es el español Pablo Longoria, de 39 años y con un currículum exitoso en clubes importantes de diferentes países de Europa: inició su carrera en el Newcastle de Inglaterra en el 2007 y luego en el Atalanta de Italia, como también y fue director de contratación del Recreativo Huelva, Sassuolo y Juventus, además de director deportivo del Valencia y el Olympique de Marsella, antes de ser desigando como el presidente del club de Francia en 2021 hasta el pasado 23 de marzo.

Longoria junto al argentino Joaquín Correa cuando fue presidente del Olympique de Marsella (Photo by Nicolas TUCAT / AFP).

La influencia cultural en la decisión de River

En Núñez llegaron a la conclusión de que Longoria es el indicado no solamente por su trayectoria. También se puso en consideración el lazo cultural histórico entre Argentina y España, como ocurre con Portugal y Brasil, una cercanía natural que River entiende como fundamental en el trabajo de scouting que destaca a Longoria. Aunque el otro candidato para el puesto, Ramón Planes Novau, tiene la misma nacionalidad y experiencia en el Espanyol, Tottenham, Barcelona, Betis y Al Ittihad (además, Elche, Rayo Vallecano, Getafe y algunos más), tiene 58 años, todavía está en funciones en Arabia Saudita y tiene como gran carta fuerte el descubrimiento de Pedri.

La historia de Longoria, que dice que “adora” Buenos Aires, es realmente novedosa. Si bien de chico jugaba al fútbol, a los 12 años se puso como meta trabajar en un club. Así, a partir de reconcer esa pasión y vocación, en su escritorio abundaban los libros y las carpetas en las que anotaba las formaciones de todos los equipos de Europa y, además, grababa 20 cintas de VHS con partidos todas las semanas. “Intentaba anticiparme a los jugadores de 16 o 17 años que iban a convertirse en jugadores importantes más adelante”, contó.

A los 16, les escribió una carta a todos los clubes europeos para ofrecerles su servicio, aunque solo tres le respondieron: PSV, Bayer Leverkusen y Newcastle le agradecieron, aunque este último lo aconsejó para redactar mejor los informes.

Londoria con el presidente del PSG, el quatarí Nasser al-Khelaifi (Photo by FRANCK FIFE / AFP).Londoria con el presidente del PSG, el quatarí Nasser al-Khelaifi (Photo by FRANCK FIFE / AFP).

Los inicios de Longoria como director deportivo

Un día, el jefe de los ojeadores del Newcastle fue a Madrid para ver un partido de clasificación de la Europa League y Longoria pasó el día con él. El candidato de River le envió un mensaje para agradecerle que lo hubiera recibido y recibió como respuesta que tenía que ir a Newcastle para una reunión: ahí fue contratado, con tan solo 20 abriles. A partir de ese momento, empezó a trabajar con un agente de fútbol que vendía un servicio de ojeo externo a clubes como Huelva y Santander.

¿Cómo describe su idea? Nunca trato de encontrar excusas para una derrota. Nunca debes aceptar la derrota. Me gustaría inculcar este rechazo a la derrota en el club. He trabajado en muchos clubes y me he dado cuenta de que cada uno de ellos es muy diferente: tienen un corazón y un alma. Hay un sentimiento único que se transmite de generación en generación. Esa pequeña cosa especial que te hace apoyar a un club de fútbol y no a otro, esos valores. Hay que entenderlos para gestionar un club de fútbol. No se puede crear un proyecto sin respetar la identidad del club”.

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