Cuando llegan a la Fórmula 1, los pilotos saben que tienen que pelear. Para mantenerse, para destacar, para ganar… Y esto no corre solamente para los 20 titulares -22 desde el 2026-, sino también para los que están en la órbita y quieren ganarse una butaca fija. Ese era el caso de Franco Colapinto hasta hace siete meses, cuando obtuvo el ascenso en Alpine, y es el de Paul Aron, estonio de 21 años que cumple el rol de reserva en el equipo francés. Al hablar de su escalada hacia la Máxima, el europeo hizo foco en las dificultades que hay que atravesar y comparó su situación con la del pilarense, marcando que la tuvo más difícil…
” Para un chico que tiene a Argentina como su país de origen es más fácil encontrar seguidores, patrocinadores y dinero que para mí, que vengo de Estonia, donde hay 1,3 millón de habitantes. Sigo teniendo las puertas abiertas en la Fórmula 1, pero mi trayectoria ha sido sin duda mucho más complicada. Sé muy bien que este camino ha sido facilísimo para algunos chicos, porque siempre han contado con un buen apoyo. Durante mi carrera, nos las arreglamos muy bien con lo que teníamos”, le comentó Aron a Vikerraadio, una radio de su país.
Pese a las dificultades que mencionó, consiguió llegar hasta el puesto de reserva de una escudería y participar en fines de semana de carrera con dos equipos (Alpine y Sauber). Claro que ese no es el lugar en el que quiere permanecer y no se imagina estando mucho tiempo más en ese rol: “Llevo un año y la verdad es que, según mi lógica, dos años es el máximo. Cuanto antes puedas correr, mejor. En la Fórmula 1, cada año se incorporan nuevos pilotos jóvenes, hay nuevos talentos, y cuanto más tiempo estés como reserva, más tiempo te pierdes en la niebla“.
Paul Aron habló de las dificultades de ser reserva
Puntualizando en su función, que consiste en acompañar al equipo desde el simulador, viajar a algunos Grandes Premios y participar en test y prácticas libres, Aron admitió que le costó acostumbrarse a trabajar desde las sombras: “Pasé por ciclos varias veces durante el año en los que disfrutaba de lo que hacía, luego me daba cuenta de que seguía siendo piloto reserva y empezaba a decirme que no estaba contento con esta situación. Entonces me di cuenta de que tenía que aceptarlo y que lo único que me ayudaría era darlo todo”.
En la misma línea, comparando los simuladores con girar en una pista, siguió: “Soy piloto de carreras y no vine a la Fórmula 1 para, en teoría, jugar a un videojuego. La gente observándote, la tensión, la adrenalina… no tienes todo eso en un simulador. Todas estas son cosas que disfruté mucho y creo que sacan lo mejor de mí. Y, por supuesto, si falta todo, no se disfruta tanto”.
En 2026, Paul Aron continuará siendo uno de los reservas de Alpine en conjunto con Kush Maini, que a su vez competirá en la Fórmula 2, y Jack Doohan, que se estuvo probando en la Súper Formula japonesa (chocó en tres días consecutivos). Los titulares, en un monoplaza que se presume que será mucho más competitivo que el A525, serán Pierre Gasly y Franco Colapinto, encarando su primera temporada completa. Rookie en los papeles, pero con mucha cancha y aguardando que el 2026 sea su año.




