Fue histórica, sí. Porque por primera vez en décadas un presidente de Boca anuncia una ampliación de fondo para la Bombonera, algo que el hincha reclama con insistencia. Aunque fue una presentación sin estridencias, sin maquetas, sin planos y sin detalles acerca de los tiempos de ejecución, pero que sí tuvo un tema recurrente como eje de principio a fin: los palitos de Juan Román Riquelme a sus detractores.
Sí, el presidente de Boca lanzó dardos cuando -sin dar ningún nombre en particular- cuestionó el estado en el que recibió el club como dirigente a fines de 2019, así como también criticó la viabilidad de los proyectos alternativos que cada candidato (incluso uno muy cercano a él) fue presentando antes de cada elección en el pasado reciente y también tuvo tiempo para ocuparse del periodismo.
Acá, una guía para entender, uno por uno, de quién habló Román cada vez que elevó su tono de voz en el transcurso del mensaje que brindó el viernes por la noche a través del canal oficial del club.
Sus antecesores en la conducción del club
El primer cuestionamiento, a medida que iba avanzando su análisis sobre la aceptación de la empresa Ferrosur, fue cuando habló de la renovación de la puerta de ingreso. “Era un estadio abandonado. La puerta principal esta gente no la arregló y ahora nosotros la arreglamos”, dijo en referencia a lo que en otros pasajes confirmó como aquellos que condujeron el club por espacio de “30 años”.
En esa generalidad, reiterada también anteriormente, Riquelme abarca principalmente a las dirigencias de Mauricio Macri y de Daniel Angelici, pero también a la de su actual vicepresidente Jorge Amor Ameal, quien no sólo estuvo al frente del club entre 2019 y 2023 sino que también lo hizo desde 2008 (cuando asumió la presidencia tras la muerte repentina de Pedro Pompilio) hasta fines de 2012.
Mauricio Macri
“Yo soy el grano más grande que le apareció a este señor. Y me da felicidad”. La referencia es inocultable, y pese a que ya estaba incluido en el resto de las críticas, Riquelme tuvo frases como esa para referirse a quien fue el presidente que lo llevó a Boca desde Argentinos Juniors siendo un juvenil en 1996.
El Canal de Boca
“No le mientan más al hincha de Boca. No pido otra cosa. Que le hagan maldades a Riquelme, que lo hagan, no pasa nada. Si tuvieron una cosa mala de Riquelme, estaría preso con cadena perpetua”, fue el contexto que completó el pasaje de su discurso. Y quedó bien claro el destinatario.
Los proyectos de Bombonera que no fueron
En varios pasajes de la transmisión, Riquelme elevó la voz. Y fuerte. Fue para hablar de dos proyectos que tienen una denominación que los distingue, pero que tienen un trasfondo detrás: Esloveno y Bombonera 360. El primero surgió de una idea de Fabián Fiori, antiguo asistente del plantel de Boca en las épocas de esplendor de Román y empleado del club hasta hace unos meses.
El 360, en tanto, fue el proyecto emblema de Jorge Amor Ameal durante casi todo el período que pasó afuera del club hasta su regreso en 2019. Ideado por el arquitecto Carlos Navarro (dirigente hasta 2023 y hombre de confianza del ex presidente), tanto esa variante como el Esloveno contemplaban la compra de una cantidad determinada de propiedades en las manzanas linderas. Y a la inviabilidad de esa compra les apuntó Riquelme.
El Canal de Boca.
Los enemigos políticos
“Pedimos que nos dejen crecer como club. Hace varios meses presentamos, cerca de Casa Amarilla, para que nos dejen hacer el polideportivo, no entendemos cómo nos siguen negando la posibilidad”.
El mensaje en este apartado es inequívoco: con el ejemplo del Polideportivo que Boca planea instalar en la zona de la Bombonerita -una obra frenada por falta de permisos que el club no acepta como lógica- queda en claro que parte de la dificultad de la ampliación puede pasar por la buena voluntad política del gobierno nacional y del de la Ciudad de Buenos Aires.
El periodismo
“Hay varios periodistas inteligentes, que no hablan solo de deportes. Ellos saben que no se puede hacer un estadio a 100 metros del otro. Esos periodistas tuvieron miedo de preguntar si habían pedido permiso, no se animaron a preguntar nada”.
Sin personalizar, Riquelme volvió a ocuparse de cuestionar algo que en su campaña presidencial ya había enfatizado: que el proyecto presentado oportunamente por el candidato Andrés Ibarra y su vice Macri era imposible de llevar a cabo. Y que en ninguna entrevista (o en alguna en particular), nadie les cuestionó esa particularidad.


