El gol de Ian Subiabre frente a Racing en los octavos de final del Clausura se presumía sólo serviría para la estadística: el 2-3 significó la eliminación de River del torneo en fase de playoff. Sin embargo, el devenir de la crisis ofensiva del equipo transformó aquel festejo en algo único, ya que el del comodorense fue el último grito de un delantero del staff de Marcelo Gallardo.
Desde ese 24 de noviembre pasaron ya cinco partidos de LPF y otro más de Copa Argentina. Un interín en que la delantera de ningún otro club padeció una sequía semejante. Algo que ni con la victoria frente a Ciudad de Bolívar logró interrumpirse.
23
partidos
Lleva Colidio sin marcar: el último, a Instituto.
13
partidos
Los que acumula Driussi: está segundo.
12
partidos
Los de Salas sin anotar en River.
Ni Platense, Lanús y Argentinos (4 juegos) tuvieron que aguardar tanto para gritar un gol de sus puntas. Tanto es así que 14 de los 30 equipos tuvieron goles de sus delanteros en la última jornada, y otros tres llevan apenas un partido sin gritos de los hombres que viven del gol.
La crisis hecha número
En un contexto de un River que no fluye, el profundo bajón queda en evidencia por el dato de Subiabre, pero sobre todo por las métricas del abanico entero de alternativas.
Por caso, Facundo Colidio es el que más días lleva sin gritar un gol propio: 216 La última conquista, el 19 de julio del año pasado versus Instituto, en Córdoba. Sebastián Driussi (ahora en recuperación de un desgarro; podría reaparecer ante Vélez en Liniers) lleva 172. En tanto que Maxi Salas es el segundo que menos lleva sin anotar después del caso del #38: 141 días.
“Estamos trabados con el arco. Los delanteros no están teniendo esa buena recepción con el gol y en algún momento se va a destrabar: hay que seguir insistiendo”, dijo MG luego de la victoria 1-0 ante Ciudad de Bolívar, por Copa Argentina. Aunque, si de insistir se trata, River debe mejorar.
6
partidos
La sequía de Subiabre, el último en marcar.
3
partidos
Ruberto jugó dos de titular; entró ante Tigre.
1
partido
Freitas entró bien ante Bolívar. Poquito.
Porque el martes ningún delantero pudo patear directo al arco: Joaquín Freitas, Colidio, Salas y Ruberto probaron con remates desviados y Subiabre, con un tiro que fue interceptado. Ante Argentinos, en La Paternal, los números no fueron mejores: apenas un remate de Ruberto a la zona de gol; Salsa y Subiabre ni siquiera chutaron.
Y en el inicio de la mala racha, ante Tigre (1-4), el ex Racing fue de los hombres de arriba el que más intentó, con dos intentos (uno bien direccionado, el otro fue obstaculizado por un rival). Así las cosas, está claro que superado el bloqueo en el fuero victorias, ahora el siguiente es el de los puntas.
Ahora esperan a Driussi
El bajo rendimiento de los atacantes obliga a la rotación. Y a la búsqueda. Que Sebastián Driussi esté cerca de volver para Gallardo, entonces, es una buena: el Gordo viene de recuperarse de un desgarro (lo sufrió ante Central en Arroyito), ya intensificó los trabajos y recibirá el alta médica en las próximas horas. Volvería al equipo como Franco Armani.




