

El pasado lunes, por iniciativa de la misma dirigencia de los 12 equipos clasificados, se realizó una reunión en la sede del club Jorge Gibson Brown para aunar criterios acerca de la forma de disputa del primer torneo de la denominada Superliga.
De la misma, participaron casi todos los presidentes de los clubes, incluyendo a Sebastián Macías, titular de Mitre y presidente de la Cámara de Representantes, además del presidente de la Liga Posadeña, Marcelo Dei Castelli, actuando como anfitrión Nelson Fernando Castelli, titular de Jorge Gibson Brown, quien agasajó a los presentes con un exquisito asado al finalizar la reunión.
Se jugarían dos torneos en el año, Apertura y Clausura, con 11 fechas cada uno. Los primeros cuatro, en cada torneo se medirán en semifinales y luego en una final para determinar al campeón del torneo.
El último de la tabla general, se irá al descenso, a la categoría denominada ahora Intermedia, mientras que el penúltimo jugará la promoción con el subcampeón de la segunda categoría.
La idea es comenzar, el Apertura, en el mes de marzo y culminar entre los meses de junio o julio, así permitir a los clasificados para el Regional Federal Amateur, contar con el tiempo suficiente para su preparación.
Cada equipo que intervenga en la Superliga, deberá contar además del equipo de primera, con seis categorías de infantiles, un equipo femenino y el de fútbol de salón.
La principal novedad se daría con el fixture, que coincidirá en cada fecha, en todas las categorías, por lo que todos los equipos jugarán con el mismo rival en Primera, Femenino, Infantiles y Futsal.
En la misma reunión se barajaron otras inquietudes. Entre ellas un “ranking” de árbitros, una mejora sensible en su remuneración y un fondo a reunir a los efectos de financiar sus uniformes y equipamiento de comunicación. También se habló acerca de la contratación de efectivos para la seguridad de los espectáculos.
Obviamente se trató del primer encuentro y según varios de los dirigentes consultados, habría, en principio acuerdo en general, sólo faltarían algunos detalles que serán abordados en próximos encuentros.
Un paso delante de la dirigencia del fútbol posadeño que pretende, mejorar la competitividad y que sea la llave para mejores espectáculos y con ello entusiasmar al público.
La opinión del presidente
“El proyecto está en un 90%. Este año lo usamos para clasificar a los 12 mejores equipos por mérito deportivo, que van a integrar la Superliga”.
La nueva estructura prevé tres divisiones de 12 equipos cada una, con ascensos y descensos anuales. “Buscamos nivelar la competencia hacia arriba, que haya partidos fuertes, inversión en jugadores e infraestructura. Tenemos materia prima de sobra, pero nos cuesta competir con Corrientes o Chaco por falta de competencia interna”, afirmó Dei Castelli.
El objetivo es profesionalizar al máximo el amateurismo. “Queremos capacitaciones para técnicos, dirigentes y árbitros. Ser lo más profesionales posible dentro de lo amateur es la única forma de crecer deportivamente y que Misiones tenga más equipos fuertes a nivel regional”, sostuvo.
La intención es finalizar el torneo actual lo antes posible y comenzar la próxima temporada el primer fin de semana de marzo. “Necesitamos un paréntesis entre un torneo y otro. La competencia que viene va a ser muy linda y muy fuerte. Aspiramos a que la familia vuelva a las canchas, aunque sabemos que con tan pocas canchas y solo sábados y domingos disponibles, la tarea no es sencilla”.
Fuente: De la Tribuna TV, Primera Edición y redacción Deportes Misiones.


