“Pésimo”, “negativo”, “incómodo” y “malo”. Con esos cuatro adjetivos que utilizó en la última conferencia de prensa, Marcelo Gallardo sintetizó lo que fue el 2025 tanto para él como para River. Sin poder cumplir los principales objetivos, con caídas en los partidos determinantes y por estas horas dependiendo de Boca, Argentinos y Lanús para jugar la fase inicial de la Libertadores (de lo contrario, va a la Sudamericana), el entrenador cerró el año con una cifra negativa que coincide con el momento adverso.
La derrota frente a Racing en el Cilindro de Avellaneda no fue una más para el Muñeco. Porque además de la eliminación del Clausura en octavos de final y de nuevamente no dar la talla en un mata-mata, una clase de partidos que durante su primer ciclo eran su especialidad, también significó su tropiezo número 100 como entrenador del CARP en 502 partidos dirigidos.
“No dimos ese salto de calidad, no pudimos dar ese paso al frente ni ganar los partidos importantes como en otra época. Queda este año como uno negativo en mi carrera”, expresó el Muñeco, protagonista de una segunda parte de la historia que hasta el momento no viene dejando números y récords auspiciosos como en la época dorada sino estadísticas negativas, como la que redondeó MG contra la Academia.
En el detalle de derrotas, Boca es el rival contra el que más sufrió (8), seguido por Estudiantes y Talleres (5) y luego vienen Racing, San Lorenzo, Independiente, Central, Huracán y Colón (4). De esta manera, justo en su momento más sensible como DT, se transformó en el segundo técnico del CARP en alcanzar el centenar de caídas: el primero fue Ángel Labruna en su partido número 517.
“Esto no va a terminar así. Es un año malo, eh. Un año negativo y malo dentro de mi carrera como entrenador, pero también tuve otros buenos. En mi interior tengo mucho para dar todavía. Si alguno está esperando que le escape a este momento, está totalmente equivocado. Voy a dar la cara como tiene que ser”, aseguró Gallardo, con la confianza de que en 2026, reestructuración del plantel mediante, volverán a llegar las buenas.


