La Fórmula 1 se está preparando para su estreno, que será el 8 de marzo en Australia, y contará con muchísimas novedades que fueron motivo de discusión durante los test de pretemporada: el cambio reglamentario, tanto en el motor como en la aerodinámica -además de otras cuestiones técnicas que se implementaron-, no cayó del todo bien en los protagonistas. El último en salir a hablar del tema fue Bernie Ecclestone, expresidente de la Máxima, quien se mostró muy crítico con la actualidad del campeonato y alertó a sus organizadores.
Gozando de un pico histórico de popularidad, impulsado por su serie de Netflix, la captación de nuevas audiencias y demás factores, la categoría dio un salto que el británico cree que puede ser perjudicial: ” Se trata menos de competir. Pero así es como evoluciona: aún más regulaciones, aún más reglas para los pilotos, no hagas esto, no hagas aquello… La Fórmula 1 compite ahora más con la Fórmula E“. Vale recordar que la injerencia eléctrica será aún mayor a partir de esta temporada, con un motor híbrido que repartirá la potencia en un 50% y 50% (mitad combustión y mitad eléctrico).
En esa línea, poniendo énfasis en los riesgos de que el campeonato pierda atractivo, Ecclestone sentenció en diálogo con sport.de: “Quizás a los aficionados les guste, pero yo no lo creo. El peligro es que perdamos a los aficionados. Espero de verdad estar equivocado”.
Max Verstappen, la figura del presente, disparó contra esta nueva Fórmula 1
No es extraño que a las personalidades de la Fórmula 1 se les esté consultando por las nuevas normativas, ya que las críticas vienen de arrastre y empezaron a apilarse en las oficinas de Liberty Media (dueño de la categoría). Uno de los primeros en apuntar contra los autos 2026 fue Max Verstappen, la figura de mayor peso aun habiendo cedido el título en 2025: “Conducirlos no es muy divertido, para ser sincero. Yo diría que la palabra adecuada es gestión. No se parece mucho a la Fórmula 1, se parece más a la Fórmula E con esteroides“.
Ante esa crítica y a tantas otras que le siguieron, Stefano Domenicali, director de la Máxima, le bajó la espuma al asunto: “Les garantizo que Max ama y se preocupa por la F1 más que nadie. Tiene una forma de expresar lo que quiere decir, pero tuvimos una reunión muy constructiva, también con la federación y los equipos, para destacar cuáles son sus puntos de vista sobre lo que cree que hay que hacer para mantener el talento de los pilotos en el centro sin cambiar el enfoque“. Habrá que esperar al debut para ver si la acción en pista acompaña sus palabras…



