Creció pateando una pelota en la Isla Trinitaria, al Sur de Guayaquil. A los 10 años, convencido de que su sueño era ser futbolista, se alejó de su familia siendo un niño para empezar a jugar en Independiente del Valle. A los 15 selló su vínculo con el Chelsea y ahora, con 18, forma parte del plantel de River y tiene grandes chances de jugar su primer Mundial. A pesar de su corta edad, Kendry Páez tiene todo claro en su cabeza. Sabe que su crecimiento fue acelerado, pero tiene los pies sobre la tierra y no se olvida de sus raíces. Tal es así que, además de intentar dar la talla en cada partido, el atacante tiene su propia marca de ropa en Ecuador, emprendimiento que incluye a su familia y con un fin especial.
Esta faceta desconocida en Núñez es la misma que destaca su figura en su tierra. Porque más allá de ser la gran promesa de la selección que dirige Sebastián Beccacece, haberse convertido en todo un empresario cuando tenía 17 años no es habitual y menos el principal motivo que lo llevó a impulsar este proyecto.
Las ganas de incursionar en el mundo de la moda partieron del objetivo de poder darle trabajo a parte de su entorno, ese que lo apoyó y lo acompañó cuando era un niño. Un gesto de agradecimiento que además le permite expandir su imagen con un estilo de indumentaria casual y jovial, con talles para niños, jóvenes y adultos y precios accesibles dentro del mercado.
“Me gusta ayudar a la gente que siempre está conmigo desde abajo. Es para ayudar a mi gente con trabajo”, supo reconocer Kevin acompañado de Jéssica Andrade, una mamá orgullosa de que su hijo sea el protagonista de una tienda que se expande y ofrece diferentes productos y accesorios, desde llaveros y pelotas hasta mochilas, tanto en el local ubicado en la Plaza Comercial San Rafael como a través de la web oficial para comprar online.
De más a menos con el Chacho…
Sin embargo, más allá de la moda, el traje que mejor le queda es que se pone dentro de la cancha, ese que en River usó de entrada en los primeros dos partidos de Eduardo Coudet (Huracán y Sarmiento), pero que dejó planchado en el banco de suplentes ante Estudiantes (RC), Belgrano y Blooming. Ausencias que el propio Chacho desdramatizó al explicar el presente que transita KP.
“No pasa nada. Lo hablamos los primeros partidos, que era buscar desde el juego y sostener desde lo físico. Cuando el equipo engrana un poco, me gusta jugar con dos delanteros, tener doble presencia en el área. Es más un volante o un mediapunta. Tiene 18 años, es un chico y en la seguidilla de partidos vamos a necesitar de todos”, remarcó el entrenador, panorama que le podría permitir volver a sumar minutos contra Racing y Carabobo aprovechando la rotación.




