Llegó a River con el doble rol de jugador-hincha. Cumplir el sueño que tenía desde chico de ponerse la banda roja incluyó tener que compartir el día a día con el entrenador más ganador de la historia del club, el mismo que le dio alegrías únicas. Haber sido dirigido por Marcelo Gallardo marcó un antes y un después en Pablo Solari, quien durante sus vacaciones en la Costa Atlántica recordó cómo fue la relación entre ellos y lo que evolucionó en su juego.
“Marcelo es muy intenso, es una persona muy competitiva, que quiere ganar todo el tiempo. A mí me ayudo un montón y agarré la posición de segundo delantero con él. Me puso y me enseñó a jugar prácticamente ahí porque yo siempre había sido un extremo que jugaba por afuera”, expresó el actual atacante del Spartak Moscú en charla con AFA Estudio.
“Eso te da otras cosas porque podés jugar en todo el frente a ataque y tenés variedad en el juego, que es muy importante”, agregó el nacido en Arizona, San Luis, que en febrero del año pasado f ue vendido en 12 millones de euros (con bonos incluidos) al club de la capital de Rusia, con el que firmó contrato hasta junio del 2029.
En total, fueron 111 partidos con la camiseta del Millonario en los que anotó 30 goles y aportó 17 asistencias. A pesar de que a nivel colectivo ganó tres títulos locales y se quedó con la espina de levantar la Libertadores con el club de sus amores, sus números individuales fueron positivos. Y más allá de que también fue dirigido por Martín Demichelis, con Gallardo forjó un vínculo especial.
“Cuando era necesario y sentía que podía corregirme cosas me daba consejos. No soy de hablar mucho, fui también como hincha y me daba mucho respeto. Gallardo impone y como que me avergonzaba hablarle. Me emocionaba tenerlo como entrenador primero, después se fue dando todo más natural”, cerró.




