
La situación económica, la falta de canchas y algunas exigencias que deberían cumplir este año las instituciones afiliadas a la Liga Posadeña, provocó reuniones, aún informales, de la dirigencia de varios clubes.
“Cada día resulta más difícil sostener el fútbol” se escucha decir con asiduidad, dentro de las reuniones del consejo directivo y con más énfasis en la vereda de la sede de LPF, de la calle Catamarca.
Cuánta razón tienen, sobre todos aquellos que no poseen cancha propia y que cada semana deben salir a buscar el lugar “más accesible” para la “delgadísima tesorería” de los clubes.
Y el gasto no se detiene allí, si es local, deberá pagar la terna arbitral, la seguridad y siempre algún viatico a sus jugadores. La recaudación, en la mayoría de los casos no alcanza ni para pintar las líneas de “cal” del terreno de juego.
Al menos hay dos clubes del ascenso que han planteado públicamente que están analizando su desafiliación, aunque habrá que esperar, quizás sea un “grito de ayuda” a la espera de apoyos de amigos o simpatizantes.
Fuente: De la Tribuna TV.


