Euro Boca: el mediocampo clase mundial que se estrenará ante Newell's y las variantes que puede aportar

¿Qué hacen un ruso, un argentino y un español adentro de…? Los viejos chistes de nacionalidades seguramente no cuenten con una versión que se complete con “el mediocampo de Boca”. Y la realidad de lo que muchas veces pudo ser un crisol de razas, ahora se presenta como una rareza sólo desde lo dialéctico, porque la esperanza que despierta el corazón del equipo que planteó Claudio Ubeda para el domingo radica en un punto en común de sus tres integrantes.

Leandro Paredes, Ander Herrera y -desde ahora- Santiago Ascacibar encarnan la jerarquía individual del nuevo Boca. El Euro Boca llega con toda la expectativa luego del traspié del equipo ante Estudiantes, y el hincha sueña a partir de su trío de nombres rutilantes, todos ellos con una trayectoria de triunfos, con pasado en Europa y la madurez necesaria para guiar al Xeneize a sus objetivos de la temporada.

Paredes y Ander Herrera en el entrenamiento de Boca, juntos fuera y dentro de la cancha. Foto Prensa Boca

¿Pero no son tres números 5? Se preguntarán muchos. Lo cierto es que los tres tienen esa raíz, pero los últimos ensayos de Boca han dado muestras de buscar que se rompa más por fuera, y reservar el centro del ataque para la elaboración. Y en el CT confían en que Ascacibar podrá completar el formulario de ser rueda de auxilio permanente y de llegar también por sorpresa, un rol que le correspondió en estos partidos a Tomás Belmonte, con las diferencias que existen entre ambos.

Paredes, el eje

En lo concreto, Paredes seguirá siendo el eje y el líder del equipo y de la línea, con la particularidad de ser el único de los tres con sentido de pertenencia y origen como hombre del club. Si bien aún no se plasmó en los resultados, lo que lleva compartido en cancha con Ander Herrera ya dio para ilusionarse, por el buen pie de ambos, el cerebro al servicio de su juego y la voz de mando que también ejerce el Vasco más bostero.

Leandro Paredes y Santiago Ascacibar.  (Prensa Boca)Leandro Paredes y Santiago Ascacibar. (Prensa Boca)

Claro que después de un verano en el que Herrera pasó de pensar en el retiro a ser titular y pieza clave (todavía sin noticias de ninguna lesión), los planes para el DT cambiaron de manera notable. Algo así como el (lindo) problema del que habló en la última conferencia de prensa, por aquello de las variantes y los que se quedan afuera semana a semana.

El Ruso

A ese tándem, encima, se le sumó de la noche a la mañana el refuerzo estrella de la temporada. Un Ruso que llega desde La Plata y que podría sospecharse más suplementario que complementario, pero que tendrá su lugar en el mediocampo ideal, ya sea desde su versatilidad y la capacidad de adaptarse que mostró en la madurez de su segundo ciclo en Estudiantes o bien por el simple hecho de poner su nombre en el 11 y generar un plus que intimide rivales y le dé un salto de calidad a Boca.

Es que motivos tácticos al margen, la presencia que imponen los tres nombres fuertes que tendrán su primera vez juntos mañana ante Newell’s es la gran apuesta ya no futbolística, sino institucional. Encolumnarse detrás del campeón del mundo, darle importancia a lo que Ander esté en condiciones de dar y sacarle provecho al hombre que tiene más fresco de qué se trata eso de salir campeón, a partir de los múltiples logros que sumó como líder y referente de su reciente paso por el Pincha.

Las variantes con otros nombres

Por supuesto que el ensayo podrá tener variantes y hasta alternancia en algún momento, incluso completarse con algún otro integrante si el esquema elegido en algún escenario adverso es reforzar aún más el mediocampo.

Video: @Tato_Aguilera

Ya sin Rodrigo Battaglia de cara a gran parte del año, el hecho de que Ascacibar pueda partir desde la derecha y que en un 4-4-2 Kevin Zenón vuelva a ser el volante que descolló en su llegada al club. O que Milton Delgado vuelva a ganarse un lugar y comparta el doble 5 con Paredes, para que Herrera y el Ruso se muevan más libres por el centro del campo y estén atentos a los relevos que puedan requerir sus compañeros.

En el presente de poco cambio del Xeneize respecto al 2025, es que la expectativa de ver en acción a su triple 5 es un buen motivo para pensar en que se viene algo mejor a lo que últimamente se vio en cuanto a no terminar nunca de llenar el vaso o al menos ayudar a que se mire esa mitad y no la otra.

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