Marcelo Gallardo usó a 45 jugadores en todo el 2025, aunque solo Armani y Mastantuono cumplieron con la expectativa. Acá, un detalle de cómo fue el año de cada integrante del plantel de River.
Arqueros
Franco Armani: Titular en 51 de los 54 partidos de River en el año, fue uno de los jugadores más regulares del equipo pese a algunas fallas, como las de Platense en la primera fecha del Apertura y Sarmiento hace un mes y medio, a las que se le podría agregar el segundo gol de Palmeiras en la vuelta. Fue determinante en las tandas de penales contra Unión y Libertad y no mereció perder las de Talleres y Platense. Un 2025 en el que no le dio chances a Ledesma para pelearle el puesto.
Jeremías Ledesma: Un 2025 en el que fue suplente y no tuvo espacio para pelear por la titularidad. Atajó tres partidos (Ciudad de Bolívar por la Copa Argentina y Godoy Cruz y Atlético Tucumán en el Clausura), le anotaron cuatro goles y tuvo una valla invicta.
Racing –
El resumen del triunfo de Racing ante River
Fuente: ESPN
Defensores
Gonzalo Montiel: Presente en 37 partidos (2.915′), arrancó mostrando su jerarquía en el lateral derecho y siendo una de las alternativas más importantes de River en la ofensiva, pero en el segundo semestre bajó considerablemente su nivel y hasta terminó con errores defensivos impropios para un jugador de su clase (como el del tanto del empate de Racing, por ejemplo). Cerró el año con cinco goles y cuatro asistencias: el equipo lo necesitará a tope en el 2026.
Lucas Martínez Quarta: Refuerzo de jerarquía absoluta que llegó a principio de año y no terminó de ser esa muralla atrás que le diera tranquilidad defensiva al equipo: en los 40 encuentros que disputó en la temporada, alternó buenos rendimientos con otros que dejaron algunas dudas, pese a que casi siempre se le vio un toque distintivo. Aportó dos goles y dos asistencias, fue amonestado 12 veces y lo expulsaron en dos oportunidades.
Lautaro Rivero: La del zurdo de 22 años fue una de las gratas apariciones que tuvo River en este pobre 2025: por sus grandes niveles en Central Córdoba, fue repescado en junio, antes del Mundial de Clubes. Había arrancado muy bien, relegando a Paulo Díaz, aunque tuvo una floja serie contra Palmeiras y un cierre de año con algunas fallas caras. Convocado a la Selección para la fecha FIFA de Venezuela y Puerto Rico, será importante para River en el 2026 si es que no se va en el mercado.
Paulo Díaz: El año del final. Todo se resume a la decisión de Gallardo de marginarlo de los concentrados para los últimos dos partidos de este 2025 (Vélez y Racing). Si bien llegó a ganarse el puesto como segundo marcador central en el comienzo del año porque era el que mejor se adaptaba a ese lugar, quedó en la foto en los encuentros trascendentales que jugó -y perdió- River. Todos los caminos conducen a una salida luego de seis temporadas y media en el club…
Sebastián Boselli: Gallardo lo repescó en julio luego de un aceptable primer semestre en Estudiantes, pero no tuvo oportunidades: apenas disputó 335 minutos en cinco partidos, con la serie contra Libertad (titular en la ida e ingresó en el entretiempo en la vuelta) como punto de mayor participación. En su poco tiempo en cancha no aportó tantas garantías. Su futuro, una incógnita.
Marcelo Gallardo –
Gallardo: “Si alguino está esperando que yo le escape a este momento, está totalmente equivocado”
Video: @cami.corrales
Fabricio Bustos: Poco rodaje y poco rendimiento. En los 1.642′ que acumuló en 22 partidos no logró ponerse a la par de Montiel para pelearle el puesto y elevar la vara en el lateral derecho ni tampoco mantener alguna de las buenas sensaciones que había mostrado en el segundo semestre del 2024. El horror contra Riestra lo marcó en este segundo semestre. Gallardo lo usó en situaciones muy puntuales (como convocatorias de Cachete a la Selección) y tuvo algunas lesiones.
Marcos Acuña: Notorio progreso físico y futbolístico en comparación con el año pasado que le permitió asentarse en el lateral izquierdo, no sufrir complicaciones físicas y convertirse en una de las piezas ofensivas más importantes de River, aún con todo lo que le costó al equipo. Con el atenuante de las expulsiones contra Inter y Palmeiras que no deberían darse en un jugador de su jerarquía, mostró su calidad en acciones como la del gol a Libertad en la vuelta. Cierra con 3.419′ en 41 partidos.
Federico Gattoni: Apenas 90′ en los 32vos de la Copa Argentina contra Ciudad de Bolívar. Nunca entró en el gusto de Gallardo, a tal punto de que todo el segundo semestre se entrenó a contraturno por no ser tenido en cuenta. Debe volver al Sevilla, donde tampoco tendrá lugar.
Germán Pezzella: Titular en casi todo el Apertura, empezó a alternar en el segundo semestre por sus rendimientos poco convincentes y la irrupción de Rivero. El 9 de agosto, en la visita a Independiente, sufrió el golpe más importante de su carrera con la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Podría volver a estar disponible entre marzo y abril.
Leandro González Pirez: Hoy en Estudiantes, en el primer semestre estuvo en River, aunque con escasísimo rodaje: tan solo disputó cuatro encuentros, todos completos, sin un rendimiento que convenciera a un Gallardo que después del Mundial de Clubes decidió ponerlo en la lista de prescindibles.
Milton Casco: Solo 1.473 minutos en 21 juegos en la última temporada en River del segundo jugador con más presencias en el ciclo Gallardo (263). Le tocó reemplazar porcas veces a Acuña y su rendimiento, a los 37 años, tuvo falencias.
Ulises Giménez: Apenas cuatro minutos contra Ciudad de Bolívar para convertirse en el 44° juvenil en debutar con Gallardo. Después, fue tres partidos más al banco. Es un zaguero de 19 años con bastante proyección.
Agustín Obregón: Debutó ante Vélez, cuando ingresó 69 minutos en lugar del lesionado Bustos: cumplió en el lateral derecho. Además, dos suplencias.
Volantes
Juan Carlos Portillo: Llegó a mediados de año para darle una mayor dureza al mediocampo de River, ser una pieza de recambio polifuncional y empezar con la transición de Enzo Pérez, pero lo cierto es que mostró importantes dificultades con la pelota en los pies, más allá del temperamento para la marca. Fueron 1.195′ en 17 partidos: deberá mejorar para adueñarse de un puesto muy sensible.
Marcelo Gallardo –
GALLARDO Y EL CRUCE CON UN PERIODISTA SOBRE LA “EXIGENCIA A LOS JUGADORES”
Luego del empate sin goles ante Vélez, el DT de River dio su opinión del presente del equipo y tuvo un importante intercambio en la conferencia.
“¿De verdad me preguntás eso? ¿Creés que no?”, dijo.
Kevin Castaño: La mayor desilusión del año de River. Dentro del campo justificó pocos euros de los 12.860.000 que invirtió el club por él para sacarlo del Krasnodar ruso, con la intención de que fuera el ladero ideal de Enzo Pérez y le diera el salto de calidad necesario al mediocampo. Apenas tuvo algunas ráfagas en el primer semestre y el segundo directamente fue olvidable: su titularidad fue una de las tantas incongruencias de Gallardo. 2.940′ en 38 partidos, sin goles y con dos asistencias: su errado vs. Palmeiras, condenatorio para los hinchas.
Giuliano Galoppo: En un equipo al que le costó horrores convertir fundamentalmente en la última parte del año, él justamente aportó desde ese lado: festejó siete veces en 34 encuentros (1.889′). No pudo ganarse la titularidad y ser ese volante box-to-box que pretendía Gallardo, aunque su rendimiento no fue malo teniendo en cuenta que se trataba de su primer año en el club. Fue expulsado por doble amarilla en la vuelta vs. Libertad y River lo intentaría retener en una negociación con San Pablo en la que podrían entrar Enzo Díaz y Tapia (cedidos ahí).
Santiago Simón: Tuvo poco rodaje en la primera parte del año (668′ en 15 juegos) y, post Mundial de Clubes, Gallardo le dijo que iba a quedar relegado en la consideración, por lo que se fue al Toluca. Nunca pudo volver a mostrar su prime de 2021.
Matías Rojas: El gol que le hizo a Platense en su debut fue apenas una ilusión que nunca se concretó: por varias lesiones y cuestiones físicas, no pudo ser alternativa para Gallardo y su paso por el club duró apenas seis meses. Se fue a Portland Timbers, de donde también quedó libre.
Matías Galarza Fonda: La imagen de su horror contra Racing es la que resume sus flojos cuatro primeros meses en River: en los 14 partidos que lleva, todavía no demostró un nivel a la altura para ganarse un lugar. Pasó de titular en sus primeras semanas a suplente, relegado a tal punto de sumar solo 56′ en un mes y medio entre octubre y noviembre. Deberá dar una muestra de carácter para revertir este momento.
Santiago Lencina: En su primer año fijo en Primera, fue una de las gratas apariciones juveniles: aún con intermitencias lógicas por tratarse de un jugador de 20 años, mostró cosas interesantes desde la conducción y la gambeta. Empezó jugando como extremo por derecha y terminó como interno o volante ofensivo. Tiene mucho más para dar.
Juanfer Quintero: Titular, suplente… Cuando la pelota pasó por sus pies, generalmente surgió lo poco bueno de River en el segundo semestre. Pero aún así, no alcanzó: tuvo bastantes intermitencias para lo fundamental que debía ser en este pésimo momento del equipo. Recién anotó su primer gol contra Racing y se terminó contagiando del resto de sus compañeros.
River Plate –
Gallardo, contundente: “El que esté débil, no puede estar
Video: ESPN.
Manuel Lanzini: Otro de los borrados a mitad de año. Su semestre despedida fue una continuidad de los anteriores desde su vuelta a mediados del 2023, más allá de algún atisbo de recuperación jugando como extremo izquierdo en la visita a Independiente del Valle y un par de partidos posteriores. Con 539′ en 14 partidos, se marchó a Vélez.
Gonzalo Martinez: Muchas más veces en el banco que siendo opción para ingresar. Desde su última rotura ligamentaria, no volvió a encontrar la forma física adecuada. Con contrato hasta el 31/12, todo apunta a una salida en este mercado.
Matías Kranevitter: 314 minutos en ocho partidos antes de entrar entre los prescindibles para la segunda parte del año. Por sus niveles, le costó ser opción para suplantar a Enzo Pérez. Su despedida fue a la altura: con una importante inactividad, fue titular y jugó 61′ vs. Inter en el Mundial de Clubes.
Rodrigo Aliendro: El cortado que más le dolió a Gallardo desde lo sentimental, más allá de que su realidad futbolística ya no era la misma que la que había mostrado en años anteriores: había perdido demasiado lugar y no entraba dentro de la dinámica que pretendía el DT para el mediocampo. Hoy, importante en Vélez.
Ignacio Fernández: Pasó por todos los estadíos en este año, aunque hubo una constante: ya no era el Nacho de otras épocas gloriosas. Muchas veces a destiempo, no pudo ser el Cerebro pese a algunas pinceladas en ocasiones puntuales y muchos hinchas no le perdonaron esta última versión. Salvo un cambio de planes, será otro de los héroes de Madrid que se vaya en este mercado.
Juan Cruz Meza: Su irrupción fue rápida y contundente como patada de karateca, algo que emocionó a los hinchas en el inicio del Clausura. Aunque, de un momento a otro, dejó de ser tenido en cuenta por Gallardo y bajó a Reserva. Sus números son elocuentes: sus ocho partidos en Primera se dieron en las primeras nueve fechas del torneo. Después, ni al banco. River no tiene tantos jugadores de su técnica y capacidad para el pase en esa posición del medio, por lo que podría ser importante para el 2026.
Enzo Pérez: El emblema fue el sexto jugador de campo con más minutos en cancha: 2.623′ en 37 encuentros. La falta de funcionamiento de River lo dejó bastante solo en el medio en muchas ocasiones, algo que padeció a los 39 años. Perdió el puesto con Portillo para la vuelta ante Palmeiras, aunque regresó para la parte más sensible de este segundo semestre para intentar contagiar algo distinto. De la charla que tenga con Gallardo dependerá si renueva o no.
Giorgio Costantini: La rotura del ligamento cruzado y menisco de su rodilla izquierda que sufrió en septiembre le sacó las oportunidades que seguro hubiera tenido: se quedó con 42′ en tres partidos.
Thiago Acosta: Interesante aparición y una probable valiosa opción para la zona creativa: sumó 173′ en cuatro encuentros.
Agustín de la Cuesta: Debutó en la derrota contra Atlético Tucumán, cuando Gallardo rotó masivamente, y mostró buenas virtudes para el pase. No volvió a tener oportunidades.
Maximiliano Meza: Un año marcado por los parates que le provocó la rodilla izquierda, sea por la operación a la que se sometió por la tendinopatía rotuliana post Mundial de Clubes o la reciente por la avulsion del tendón rotuliano. En cancha, River necesita más de él.
Delanteros
Franco Mastantuono: Dicen que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde, y a River le pasó algo similar con él: su talento salvó el primer semestre del equipo a tal punto que cuando se fue, no tuvo reemplazo ni hubo juego. El lunar que le queda al actual jugador del Real Madrid es su mal Mundial de Clubes. Sumó 1.747′ en 22 encuentros.
Pablo Solari: Sí, Pablo Solari jugó este año en River antes de ser vendido al Spartak Moscú: entró 16′ en la primera fecha del Apertura vs. Platense.
Facundo Colidio: En el año en el que se esperaba que se asentara y fuera insacable, se mostró bastante irregular. Sus nueve goles en 46 partidos lo pusieron como el segundo máximo goleador (lideró Driussi con 10) y cerró la temporada con un desgarro. Mezcló buenas jugadas, el talento que se sabe que tiene y una dupla con Salas que quedó en promesa con encuentros decisivos en los que no logró pesar.
Maximiliano Salas: Un arranque estelar y muy prometedor. Un final en la misma tónica que el flojo nivel general del equipo. Salas, refuerzo deseado y con morbo del mercado de mitad de año, pasó de las comparaciones con Mbappé por cómo presionaba a no poder ser protagonista en la reciente mala racha de River. Metió cuatro goles y convidó dos asistencias en 18 juegos.
Sebastián Driussi: Arrancó bajo y seco. Tuvo una racha goleadora impresionante en la mitad del primer semestre. Y la dura lesión en el tobillo ante Urawa le quitó todo eso: en cerró el año bajo de nivel, casi sin recibir dentro del área y sin poder generar asociaciones claras. Fue el máximo artillero del equipo con 10 conquistas en 35 partidos.
Miguel Borja: Otro que vivió el año del final. Otro marginado en los últimos dos partidos. A años luz quedaron sus goles en el primer River de Demichelis, más allá de los ocho que hizo en este 2025: sus malos ingresos, muchas veces a contramano de lo que pedía el partido, irritaron a la mayoría de los hinchas y fueron su sentencia. Con contrato hasta el 31/12, no seguirá.
Marcelo Gallardo –
El DT de River habló de lo que fue el 2025 y su convicción de sacar este mal momento adelante
Olé
Gonzalo Tapia: Solo seis meses en los que no demostró el nivel por el que River lo había ido a buscar: sin goles en 200 minutos (siete encuentros) ni jugadas que alimentaran la ilusión. Juega cedido en San Pablo.
Ian Subiabre: Pasado el conflicto por su renovación, River necesitará la versión que mostró contra Racing, porque lo cierto es que en sus anteriores ingresos le costó. De todos modos, es una de las grandes promesas: tiene apenas 18 años. Completó 549′ en 18 PJ.
Bautista Dadín: Una interesante aparición en el centro del ataque que puede ser para tener en cuenta de cara al 2026. 115′ en cuatro partidos, con una asistencia vs. Godoy Cruz.
Cristian Jaime: El jugador más gambeteador de River en el segundo semestre, incluso con apenas tres encuentros en Primera (103′). Tendrá lugar en el 2026.
Joaquín Freitas: Debutó vs. Vélez y fue al banco ante Racing. Un punta para seguir.


