Franco Armani sigue contando los días para volver a atajar en River: a 27 días del tratamiento con células madre al que se sometió en el tobillo derecho para tratar una fibrosis en el sóleo, el arquero tiene como objetivo regresar al arco a mediados de abril como fecha ideal. Es en lo único que piensa. Para eso trabaja bajo la supervisión de los kinesiólogos de River -rutina que complementa con un especialista de manera particular- sin tener en mente qué hará más allá de diciembre. O al menos eso confirmó su agente.
“Franco quizás se enoje porque estoy hablando pero tenía que poner un punto sobre estos temas”, dijo Martín Aráoz al iniciar la aclaración sobre el devenir de la carrera del Pulpo. “Armani hizo un tratamiento bastante doloroso y complicado para estar bien, para justo en este cambio de técnico estar a disposición. En junio no se va a ningún lado: Franco está con ganas de seguir ganando cosas en River”, completó en radio La Red.
Armani, según Aráoz, tiene planeado respetar su contrato en Núñez, el cual vence en diciembre, pero que “no tiene nada en la cabeza, ni de Colombia ni de otro destino” porque “está muy contento” en el club del cual es hincha. ¿Y lo que vendrá después? “Hay que ver las consideraciones del club y del cuerpo técnico”, fue prudente el empresario, quien hizo hincapié en que el objetivo que tienen es “que Franco esté bien”.
La explicación de Aráoz sobre la lesión de Armani
En esa línea, Aráoz confirmó que el arquero de 39 años “arrancó con un desgarrito hace seis o siete meses” del cual no se terminó nunca de poner a punto. “No se recuperó bien y queriendo volver, en la pretemporada se resintió. Y luego, queriendo regresar para ayudar, tuvo una recaída: se generó una fibrosis y tuvo que parar un tiempo para estar bien. Si no había mucha probabilidad de que volviera la molestia en el sóleo, un músculo que el arquero lo está usando permanentemente”.
No obstante, Aráoz confirmó que antes del encuentro frente a Vélez, cuando debió salir en el entretiempo tras volver a sentir molestias en su tobillo -lo que le generó una inflamación en el tendón de Aquiles- el arquero “venía bien” y “durante la semana había probado fuerte”. Y fue por eso que saltó al campo en el que acabaría siendo el penúltimo partido de Marcelo Gallardo como entrenador de River en su segundo ciclo. Precisamente por el contexto adverso en relación al momento que atravesaba el Muñeco es que el Pulpo decidió jugar. Pagando las consecuencias: “En un movimiento tuvo de nuevo un tironcito”.
Por el momento, Armani aguarda por un lugar mientras disfruta del momento de Santiago Beltrán, a quien arropa como referente y es considerado “el cachorro de Franco”, según las palabras de Araoz. “Siempre aconsejó que el pibe tenía que estar. Le preguntaron varias veces. Él lo avala un montón, es muy buen pibe. Le está saliendo bien esta brava parada que le tocó”.



