A Riverle sobran los puntos negativos. Sin ideas, sin identidad y sin goles. Es sabido, sus atacantes pasan por una sequía alarmante que parece estar lejos de llegar a su fin. Ni Driussi, ni Colidio, ni Salas, ni Ruberto, ni Freitas dan soluciones y, para colmo, los goles que recibe el CARP vienen de ex jugadores.
Con el tanto de Manuel Lanzini para el 1-0, River padeció por tercera vez consecutiva, en el torneo, un gol convertido por un jugador que tuvo un paso por el club. El volante ofensivo se suma a Tiago Serrago y Hernán López Muñoz.
Pero eso no es todo, porque no solo los ex River le convierten, sino que abren los partidos: el volante de Tigre puso el 1-0 de lo que terminaría siendo el 4-1 del Matador en el Monumental, López Muñoz hizo lo propio en la victoria de Argentinos en La Paternal y Lanzini también abrió el partido en el Amalfitani.
Además, esto tiene el agregado de que, en todos los casos, se trata de jugadores que Marcelo Gallardo dejó de tener en cuenta. Lanzini se fue de River al rescindir su contrato luego del Mundial de Clubes y entrenarse a contraturno. De hecho, si bien fue respetuoso a la hora de hablar de su salida, al volante le quedó la herida abierta por la decisión que tomó el DT. Acaso una muestra fue el posteo que hizo su papá Machi Lanzini luego de un buen inicio en Vélez: “Cuando jugás con un verdadero 10 pasan estas cosas. Y cuando tenés un DT que sabe darte confianza, aún más”.
Por su parte, Hernán López Muñoz debutó con gol de la mano de Gallardo el 7 de abril del 2019, en una derrota 2-3 ante Tigre. Sin embargo, ese fue su primer y último partido, porque luego se marchó a préstamo a Central Córdoba y Godoy Cruz, club que lo terminó comprando.
Pero el caso más curioso es el de Tiago Serrago, ya que le convirtió a River perteneciendo al club. Y es que se encuentra a préstamo hasta fin de año en Tigre, con una opción de compra de 1,5 millones de dólares. Más allá de eso, el volante dejó en claro post goleada que “uno sueña con volver”.
El contraste con la crisis goleadora
Y claro que esto pasa a ser un karma para River, porque mientras sus ex convierten, padece la sequía goleadora de sus delanteros. Colidio no la mete desde hace 24 partidos, siendo su último festejo el 19 de julio del año pasado versus Instituto, en Córdoba. Por su parte, Driussi acumula 14 encuentros sin convertir desde aquel gol a Libertad por Copa Libertadores, el 21 de agosto; mientras que Salas lleva 12 partidos de sequía (su último gol fue ante Racing, por los cuartos de final de la Copa Argentina, el 29 de septiembre). Sí, los goles que le faltan a River los hacen los que vistieron la banda en el pasado.
Los tres goles consecutivos que recibió River de sus ex
El ex River marcó para el Fortín. Fuente: ESPN
TNT Sports.
ESPN.



