Caliente por el flojo nivel de Boca, la Bombonera se expresó sobre el final del PT contra Gimnasia de Mendoza, que lo ganaba desde los 15 minutos con gol de Paredes. Como había pasado en los últimos dos partidos ante Platense y Racing, la gente de Boca se expresó con furiosa. Para tranquilidad de Ubeda, el clima se calmó ante el gol del empate de Merentiel.
La gente de Boca empezó con el clásico “movete, Xeneize, movete”, un grito que bajó con fuerza desde las tribunas cuando el equipo no encontraba respuestas. El gol de Gimnasia fue un golpe directo al ánimo. Y la gente de Boca se enojó. Porque más allá del resultado, lo que molestó fue la imagen.
El equipo no encontraba los caminos, no genera peligro. La pelota iba de un lado a otro sin profundidad, sin sorpresa más allá de las zancadas de Blanco, sin ese cambio de ritmo que rompa líneas y encienda a la Bombonera. Sin embargo, Merentiel convirtió un golazo tras un centro del lateral y la Boca pudo gritar un gol tras dos partidos en condición de local.
El clima calmó en la previa
El contexto explicaba parte del humor cambiante. Mejor que antes de Racing: Ubeda, apoyado por la dirigencia, parecía más firme, aunque igual está cuestionado. El triunfo del otro día por Copa Argentina en Salta, con Bareiro en buen nivel, había mejorado el ánimo. Pero la paciencia y la calma se fueron a los 15’ del primer tiempo.
Entonces bajó otro canto, más filoso: “Vamos Xeneize, no le falles a tu gente, hay que poner un poco más de huevo”. No fue un estallido generalizado, pero sí un mensaje claro.


