El cierre de la pretemporada de River en Cardales y el aspecto clave que busca recuperar Coudet

“Buen día, buen día, buen día…”. Uno por uno, con una sonrisa y un choque de manos, el gesto paternal de Eduardo Coudet con cada uno de sus jugadores antes de finalizar la convivencia en Cardales también incluyó la exigencia de un padre a su hijo cuando está en etapa de formación y crecimiento. Como su River. Entonces, en la misma sintonía que en las dos jornadas de doble turno anteriores, repartió pecheras tras los saludos, sacó las pelotas de la bolsa y la mañana de viernes en el Sofitel tuvo fútbol y físico, esas dos palabras que están subrayadas y en negrita en su libro de prioridades y a las que le apuntó directamente en las últimas 72 horas.

Si para aprender a escribir hay que agarrar mucho lapicera y para tener una lectura fluida hay que agarrar los los libros, para que River recupere su nivel futbolístico y tenga el poder de fuego en la ofensiva que pretende el Chacho no hay otra opción que darle duro a la pelota. Y para ser tener ese equipo con roce y que sea “agresivo”, aspectos que le gustan, que lo definen como DT y que se encargó de remarcar rápido como ítems a consolidar, entre sus primeras frases en Núñez, también laburó intensamente en ese aspecto.

Aunque no pudo contar con piezas importantes como Acuña, Martínez Quarta, Quintero, Subiabre, y con Gonzalo Montiel recién comenzando a trotar en el inicio de la recuperación de su desgarro, aprovechó al máximo el parate por la fecha FIFA con entrenamientos extenuantes, charlas, indicaciones, corridas a la par de sus muchachos con silbato en mano y fútbol en espacios reducidos, poniendo énfasis en comenzar un mes de abril determinante con un equipo tuneado y que irradie otra imagen.

¿Qué busca Chacho para sentirse identificado? Pressing alto, aceleración en cada recuperación y que su 11 sea tan directo como vertical en ataque, aspectos que conformarán un River diferente, más vistoso y con un funcionamiento estructural a la altura de lo que demanda la historia de un club del que conoce cada rincón.

Fueron casi tres días que para Coudet significaron mucho más. Por el valor de la convivencia diaria que abarcó desde los más experimentados hasta los ocho chicos que se sumaron de Reserva para completar el plantel, por tratar de inculcarle al plantel su chip en un ambiente con historia y aura y por alimentar su obsesión de querer recuperar al grupo lo antes posible.

Este sábado por la mañana, de regreso al Camp, será el final de una semana con domingo libre y un reencuentro a partir del lunes pensando en recuperar a los seleccionados y en el partido frente a Belgrano. El Sofitel quedó a atrás y River mira con optimismo hacia adelante… ¡Cardales que va!

Así fue el cierre de la mini pretemporada de River

Video: prensa River

Relacionados

Últimos artículos