“La Copa que le falta”, publicó la CONMEBOL Libertadores en sus redes sociales para anunciar el regreso de Ángel Di María al torneo continental. El mensaje no pasó inadvertido: puso el foco en uno de los pocos títulos que no aparecen en el extenso palmarés del campeón del mundo.
Esta noche de jueves, en el Gigante de Arroyito, el delantero tendrá su debut en la edición 2026 del certamen cuando Rosario Central reciba a Independiente del Valle desde las 19, en el inicio del Grupo H. Será un partido especial, no solo por el contexto, sino por lo que representa en su carrera: su vuelta a la Libertadores después de 20 años.
El rosarino de 38 años llega con poco rodaje en las últimas semanas debido a una lesión muscular en el aductor izquierdo. No fue convocado ante Atlético Tucumán, estuvo en el banco frente a Independiente Rivadavia y su última participación fue ante Banfield, donde aportó una asistencia. Su último gol fue en el clásico rosarino del 1° de marzo.
Veinte años después, una historia que se reabre
La última vez que el Di María disputó la Libertadores fue el 12 de abril de 2006, también con la camiseta de Central. Aquella noche, el equipo cayó 2-1 ante Atlético Nacional, en un ciclo en el que apenas sumó cuatro partidos antes de emigrar al fútbol europeo.
Ahora los dirigidos por Jorge Almirón llegan en un buen momento en el plano local. Vienen de vencer 2-1 a Atlético Tucumán y se ubican cuartos en la Zona B del Torneo Apertura con 21 puntos , lo que le da respaldo para encarar el inicio internacional.
Para este debut, se espera que el entrenador disponga de una base titular similar a la habitual, con el regreso de algunos futbolistas que fueron preservados en la última fecha. La expectativa pasa, en gran parte, por lo que pueda aportar Di María en un escenario que conoce, pero en una competencia que le quedó pendiente.



