Lo que podría haber sido una noche perfecta para Talleresen la Fortaleza, terminó con un mazazo para el equipo de Carlos Tevez, que estaba logrando un triunfo agónico pero finamente se llevó un sólo punto a Córdoba. La T se había puesto en ventaja ya en tiempo adicionado con un gol de Martín Río y ya saboreaba la victoria. Sin embargo, sólo dos minutos más tarde, a los 48 del segundo tiempo, apareció Dylan Aquino para darle el empate a Lanús en su casa. Luego de que se le escapara la victoria en el final, Tevez se lamentó en conferencia: “Es inexplicable”.
” Es difícil de digerir porque el equipo hizo todo bien y en la última jugada nos empatan. Es un golpe, pero el grupo está fuerte y quedó claro que se planta en una cancha muy difícil” , rescató el entrenador, quien además, sobre el gol del empate, reveló: “No lo vi, quiero verlo. Estoy más tranquilo y más frío para analizarlo”.
Visiblemente afectado por el resultado y tratando de ponerle palabras a lo que había sucedido, agregó: “Es inexplicable. No le encuentro explicación. No estamos ligando y creo que pasa más por ahí. Son errores que no sabés cómo entrenar. Entrenamos, pero son momentos que hay que pasar rápido”.
Para cerrar, remarcando su apoyo a los jugadores, expresó: ” Hoy los muchachos me representaron como equipo. Eso es lo primero. Cuando pudieron jugar, jugaron y cuando tuvieron que sufrir, sufrieron. Creo que vamos por el buen camino. No quiero decir cosas que no son, pero siento que competimos todos los partidos”.
El apoyo de Tevez a Guido Herrera
En conferencia, Tevez también fue consultado por el presente del arquero Guido Herrera, uno de los futbolistas más cuestionados del plantel por los hinchas. Contundente, demostrándole todo su apoyo al experimentado arquero, aclaró: “Es mi capitán. Mientras yo sea el técnico, él seguirá atajando”
Lo mejor del 1-1 entre Lanús y Talleres en la Fortaleza
Video: TNT Sports
Los nombres que integraban la planilla en la previa prometían un final como este. El comienzo arrollador de Talleres, con una presión asfixiante que dejó atónita a la Fortaleza, hacía pensar que Carlos Tevez le había ganado la pulseada táctica a Mauricio Pellegrino desde los vestuarios, pero poco hubo de eso.
La T comenzó a desinflarse, y Lanús -que repitió equipo por cuarto partido consecutivo- se despertó. Sin muchas luces, con más empuje y mérito individual que juego colectivo, el Grana comenzó a imponerse. Un mano a mano de Eduardo Salvio y un remate de Rodrigo Castillo fueron las únicas jugadas del encuentro en las que el marcador tembló, pero sin moverse.
Tras un comienzo de complemento planchado, en el que Matías Galarza se convirtió en amo y señor del mediocampo, los entrenadores comenzaron a mover fichas. De ahí en más el ida y vuelta fue moneda corriente: un cabezazo desviado de Felipe Peña Biafore -quien recién había ingresado- fue el primer aviso para aquellos espectadores que estaban comenzando a dormitar con el segundo tiempo.
La respuesta estuvo en el banco de suplentes
Fueron los ingresados los que cambiaron la historia. De pelota parada (un déficit que Lanús debe resolver con urgencia), Talleres encontró la clave del gol. Rick envió un centro cruzado, que fue conectado por Martín Río para poner el 1-0 sobre el ocaso del encuentro. La alegría fue efímera, y Dylan Aquino, quien ingresó sobre el final por Ramiro Carrera, le devolvió rápidamente el invicto a los de Pellegrino tras un pase de Lucas Besozzi.
“Nos convierten todos los partidos”, había planteado, visiblemente enojado, Nahuel Losada tras el empate a dos ante Instituto la fecha pasada. Más allá de que el objetivo del arquero de mantener la valla en cero no se cumplió, y que sin dudas es algo a solucionar, en Lanús respiran aliviados porque hace más de tres meses que no caen en su casa. Por su parte, los de Carlitos recibieron otro golpazo, otro de tantos que les entraron en lo que va del Torneo Apertura. Aqui-no gana nadie…


