Y el campeón va. Argentina, defensor del título de la AmeriCup, consiguió un triunfazo ante Puerto Rico en los cuartos de final del torneo que se juega en Managua, Nicaragua, y se metió en las semifinales.
El equipo de Pablo Prigioni se impuso por 82-77 en suplementario y ahora buscará un lugar en la final ante el ganador de Canadá y Colombia, que cierran la jornada en la madrugada de este viernes.
Una vez más, Juan Fernández fue una de las grandes figuras de la Selección al firmar una planilla de 18 puntos, 5 rebotes y 8 tapones, algo poco común. De todos modos, no estuvo solo ya que José Vildoza, el MVP de la Liga Nacional con la camiseta de Boca, terminó con 18 con 4 triples.
Además, Gonzalo Corbalán (14 unidades) y Nicolás Brussino (11 y 12 tableros) resultaron clave para quedarse con la trabajada victoria ante un rival complicado que se cayó a medida que el NBA José Alvarado (25) se fue apagando producto de una lesión que lo complicó al punto de hacerlo dejar la cancha en camilla.
Argentina mostró dos caras. Pero ganó porque se hizo fuerte en defensa (concedió apenas 77 puntos con prórroga incluida) y supo reaccionar a tiempo para llevarse un partido que llegó a perder por 11. Otra clave: Prigioni acertó al poner dos bases (gran juego de Juani Marcos) durante los mejores pasajes de la segunda mitad.
Así se construyó la victoria de Argentina
Argentina empezó mejor y ya en el primer cuarto logró sacar una primera ventaja de 18-11 con un parcial de 10-0 incluido y una buena efectividad desde el perímetro con 3-6 en triples. A eso le sumó una buena tarea en defensa y así logró incluso maquillar los problemas que le trajo la oposición en el aro rival.
Juan Fernández, envalentonado después de aquel partido épico de 36 puntos ante Colombia, se mostró activo nuevamente adelante pero, sobre todo, colaborativo atrás para imponerse en el juego interno sobre todo ante la temprana salida de Francisco Cáffaro por problemas de faltas (cometió dos en los primeros 5 minutos de juego).
Sin embargo, todo lo bueno que había hecho Argentina en el primer cuarto se diluyó rápidamente en cuatro minutos del segundo. Puerto Rico comenzó a meter de afuera (tres triples de Plummer más dos dobles), Argentina se ablandó en defensa y eso dio como resultado un parcial de 16-3 de los centroamericanos para pasar al frente 22-21. ¿Quién dijo que iba a ser fácil?
Lo destacable fue la capacidad de reacción. El regreso de Nicolás Brussino a la cancha revitalizó a la Argentina que se apoyó en su defensa (un tapón y comenzó a contener a Plummer) más en los goles de Corbalán y su velocidad para correr la cancha. El problema fue que se encendió el NBA José Alvarado (tres triples) y así el partido se fue al entretiempo 36-30 para Argentina.
El arranque del tercer parcial fue letal para el equipo de Pablo Prigioni. A los boricuas se les abrió definitivamente el aro, Alvarado siguió castigando con tres bombazos más, Argentina se desdibujó en defensa, cedió rebotes ofensivos pero, sobre todo, se secó en ataque. Y no sólo por los malos porcentajes sino por la falta de ideas. Dos triples de Vildoza, ambos de 45 grados, sirvieron para mitigar la sequía en un cuarto que Puerto Rico ganó 24-15 para llegar al último con una ventaja de 59-51.
En el inicio de la etapa final el partido siguió en su línea, con Puerto Rico castigando de afuera para llegar a sacar 11 de ventaja. Pero Argentina no se rindió. Pese a sufrir desde el perímetro y también en el juego interno con Ismael Romero, el equipo entendió que del otro lado la ventaja estaba en intentar correr y en pasarse el balón. Así llegaron los goles de Corbalán y Fernández más un bombazo de Brussino y dos libres de Corbalán para quedar 65-66 con cuatro minutos por jugarse. Todo abierto.
El cierre del tiempo regular fue apasionante. Porque incluso con Alvarado golpeado, los isleños de las ingeniaron para sacar cinco de ventaja, 70-65, a menos de tres minutos, aunque Vildoza descontó con un triple para ponerse a dos y en los siguientes dos ataques boricuas, Juan Fernández respondió con sendos tapones (terminó con 8 tapas en total) para llegar 70-68 al minuto final. Un tanteador que se transformó en un 70-70 con dos libres de Corbalán con 20 segundos por jugarse. Igualados y bola para Puerto Rico que erró Alvarado y el duelo se fue a suplementario.
En la prórroga, los primeros tres ataques de Argentina fueron goles: dos bandejas de Juani Marcos y un doble abajo del aro de Fernández. Alvarado, que estaba tirando del carro puertorriqueño, terminó de lesionarse tras una caída en la que se golpeó la cadera y ese pareció ser el final. Porque tras la salida del NBA, Juan Fernández fue a la línea, metió dos y puso el 78-74 albiceleste que terminó por ser una ventaja que ya no se revirtió.