Fue la apuesta en un puesto en el que Boca necesitaba soluciones. Para el partido ante Lanús, Claudio Ubeda mandó a la cancha a un pibe de 18 años que demostró que tiene con qué. Se trata de Tomás Aranda, el enganche rebelde que tuvo su estreno como titular en La Fortaleza, cumplió con creces y disputó los 90 minutos.
El volante se paró en la mitad de cancha, un poco más tirado a la izquierda y mostrándose siempre como opción de sus compañeros en el medio: Leandro Paredes, Milton Delgado y Santiago Ascacíbar. Mostró pizcas de creatividad y también metió en los momentos en que debió hacerlo. Ah, además participó de uno de los goles del Xeneize…
A los 30′ del primer tiempo, buscó bien el espacio sobre el lado izquierdo del área desmarcándose de su marca, recibió un gran pase de Lautaro Blanco y tiró un centro venenoso: en el intento de despejarlo, el arquero Losada dejó un rebote que Merentiel capturó para sellar el 2-0 parcial.
Video: ESPN.
Si bien con la ventaja debió comprometerse aún más con la marca por los intentos de Lanús de atacar, Aranda completó un gran partido e hizo jugar mejor a su equipo. “Uno siempre lo sueña cuando arranca de chico, por suerte se me están dando las cosas”, dijo tras ser elegido como una de las figuras. Y, fue esa pieza entre la delantera y el mediocampo que a Ubeda le hacía falta y no había podido encontrar con otros nombres. ¿Se ganó el puesto?
Qué dijo Aranda tras su debut como titular en Boca
Todos los flashes fueron directo a él. No era para menos: con apenas 18 pirulos, jugó como si tuviera varios partidos en el lomo. Y aunque primero resaltó que a diferencia de los otros partidos “en este pudimos hacer los goles”, le agradeció a sus compañeros: “Me dicen que siga trabajando con humildad, que las cosas van a seguir saliendo”.
Por otra parte, Aranda destacó quiénes son los jugadores que le gustan en su puesto: “Admiro mucho a Román, Neymar, Messi. Paredes también”. Pero, además, puso los pies sobre la tierra: “Quiero hacer mi estilo de juego, que es lo más importante”.
El repaso de los buenos ingresos de Aranda
La primera chance del joven enganche de la Reserva llegó justamente como visitante, en un momento complicado ante Estudiantes. Su ingreso, aunque breve, dejó ver algunas de las cosas que luego repetiría en sus minutos posteriores: asociación rápida, movilidad entre líneas y una buena conexión con Paredes. Incluso probó al arco con un remate que terminó en manos del arquero.
Después llegó la victoria ante Newell’s (Aranda la vivió desde el banco) y, desde entonces, empezó a sumar ingresos que lo llevaron a acumular minutos en varios partidos: tuvo acción en los encuentros ante Vélez, Platense, Racing y Gimnasia de Mendoza.
Su actuación más destacada había sido el último sábado ante el Lobo mendocino, cuando disputó 37 minutos y fue uno de los que ayudó a cambiar la cara del equipo. Ese partido, justamente, fue el que terminó de abrirle la puerta para ir desde el inicio ante el Granate.




